Arvo Pärt nació en 1935 en Paide, Estonia. Como tantos otros artistas, se crió en una Estonia sombreada, desde 1940, por la represión artística y musical que la URSS promovía.

La censura no sólo determinaba las creaciones de los artistas residentes, que debían ajustarse al marco del realismo socialista, sino que hacía muy difícil conocer las innovaciones artísticas que se asomaban en el exterior propias de las nuevas vanguardias.

Sin embargo, gracias a las lecciones en casa de Heino Eller pudo conocer las nuevas tendencias y se acabó consolidando como uno de los compositores más radicales de la Unión Soviética. A día de hoy se le considera uno de los máximos exponentes del minimalismo sacro, y su mayor innovación apareció con la creación de una nueva técnica compositiva llamada Tintinnabuli.

Arvo Pärt

En sus inicios, Pärt comenzó componiendo obras neoclásicas y exploró después con técnicas compositivas propias del siglo XX, como el serialismo. Su obra Nekrolog fue la primera obra dodecafónica de Estonia y la que le colocó en el punto de mira del régimen, que le acusaba de arrastrarse por la “decadencia occidental”. Con la composición de su Credo (1968), obra basada en el Preludio en Do Mayor de Bach, Pärt transgredió todavía más los esquemas soviéticos, pues suponía un manifiesto de exaltación de la fe cristiana en un país oficialmente ateo y marxista.

Como no podía ser de otra manera, la obra fue censurada y, tras ella, Arvo Pärt se sumergió en una profunda crisis musical y espiritual. Las técnicas musicales en las que se estaba moviendo no respondían a su más interno impulso creativo. Esta falta de significante bloqueó su capacidad creativa durante unos ocho años, entre 1968 y 1976, preso de la necesidad de embarcarse en un periodo de silencio contemplativo y de exploración musical.

“En ese momento me había convencido de que simplemente no podía seguir adelante con los medios que tenía a mi disposición. Simplemente no había el suficiente material, así que dejé de componer. Lo que quería era una simple línea musical que viviera y respirara hacia dentro, como aquellas de los cantos de épocas distantes, como aquellas que todavía existen en la música folklórica: una melodía absoluta, una voz desnuda que es la fuente de todo lo demás. Quería aprender como moldear una melodía, pero no sabía cómo hacerlo”.

Durante este periodo de búsqueda, Pärt exploró las raíces de la música occidental: estudia a fondo el canto gregoriano, los compositores medievales y la polifonía renacentista. Se impregna de la sonoridad de compositores tales como Machaut, Ockeghem y Josquin, y es en estas músicas, en la monodia y el contrapunto, en armonías más simples y acordes triádicos, donde se encuentra. En la música medieval ve simbolizado el silencio, la belleza y la espiritualidad; la melodía absoluta y la Verdad. Y a fin de alcanzar la plenitud espiritual, se afianzó a la fe de la iglesia ortodoxa rusa.

Fruto de esta travesía emerge su nuevo estilo compositivo: el Tintinnabuli. Esta reaccionaria técnica evocaba la música medieval y consiste en dos líneas que se conectan entre sí por una relación de tríada. La voz denominada como voz tintinnabuli se mueve por las notas de la tríada tónica, mientras que la voz melódica se mueve por segundas, y ambas aparecen en diferentes posiciones, se alternan o convergen, siguiendo un esquema variable.

Tintinnabuli
En el tintinnabuli la voz de la melodía (M-voice) se transforma en las armonías tintinnabuli (T-voice). Se representa, así, la dualidad entre entre el alma y el cuerpo. La M-voice representa el pecado, la T-voice el perdón.
La M-voice es libre pero está contenida por la T-voice, y todo forma una unidad.

Pärt se inspira en el sonido del campanero ruso propio de la fe ortodoxa, que dispone de muchas campanas con distintos sonidos, para crear esta técnica. Por ello, tintinnabuli, que procede del latín, hace referencia a las campanas, y las tres notas de la tríada las representan. Cuando se golpea una campana, su sonido continúa de forma indefinida y el oído no es capaz de detectar el punto en el que deja de vibrar. Así, la sonoridad de Pärt es similar: poco a poco se acumula y muestra matices más densos que evocan las campanas. Así, cualquiera que haya visto “Campanas desde lo profundo”, el documental de Werner Herzog, sabe lo importante que son las campanas en el misticismo ortodoxo, y en dicho documental podemos ver una bonita escena en la que se muestra a un tañedor de campanas ruso.

A parte de inspirarse en el campanero ruso, Pärt ve también una fuente de inspiración en el propio canto ortodoxo ruso, un canto mayoritariamente vocal, que concibe la voz como un don divino, como el instrumento más perfecto creado por Dios y que, por ello, no utilizaba instrumentos. Texto y música se funden en la iglesia ortodoxa, transmiten la verdad y refuerzan la espiritualidad del hombre. Por ello, los Padres de la Iglesia enseñaban:

“Que tu voz cante, y que tu mente reflexione diligentemente sobre el canto”.

El sonido tintinnabuli evoca un estado mental contrario a la complejidad tortuosa del arte y la vida actuales, no sólo de respuesta a su necesidad de pureza y reflexión, sino también a actitudes existenciales y éticas, hacia el mundo postmoderno, postreligioso y materialista, desconectado del sistema de valores. Por ello basa su música en algunos de los conceptos espirituales de la fe ortodoxa, cuya base es el hesicasmo, una doctrina y práctica ascética propia del cristianismo oriental que persigue, a través de la quietud y el silencio, la paz interior y la unión mística con Dios.

Pärt se introduce en el tintinnabuli en busca de respuestas; busca la quietud y la unidad propias del hesicasmo, y consolida el silencio como base espiritual y parte estructural de su obra porque, para él, “cada silencio tiene el mismo estatus que una nota” y silencio y música son unidad. 

“Como vivimos depende de nuestra relación con la muerte. Como componemos depende de nuestra relación con el silencio”.
Paul Hillier, director de orquesta especialista en Arvo Pärt.

Así, la pureza espiritual se consolida en una música en la que cada sonido se presenta como individual y a la vez colectivo y tiene la misión de apaciguar al oyente, y es que para Pärt “basta con tocar una nota de un modo bello; y esa única nota, silencio o ritmo es lo que reconforta”.

Con su música, Pärt intenta evitar la agonía del mundo de la dialéctica, que está ligada al tiempo lineal. Por ello, trata el tiempo circular o místico, relacionado con el mundo de la revelación; un concepto que también se encuentra en la música renacentista, en la que se utiliza el círculo como símbolo de eternidad ligado a música religiosa y se componen obras que lo simbolizan, como el canon circular que no tiene fin.

Canon circular
Canon circular “Tout par compas suy composes” de Baude Cordier (ca. 1380 – ca. 1440). Codex de Chantilly

Si observamos, por ejemplo, Für Alina, una de sus obras más populares, vemos la idea de tiempo circular. Comienza con una nota en el primer compás, sigue con 2 en el segundo, 3 en el tercero, así hasta llegar a las 8 notas; entonces vuelve a bajar a 7, 6, 5, etc. Y esta obra puede interpretarse las veces que se quiera. Porque para Pärt, la música sin fin es un ejercicio para el alma.

Arvo Pärt
Für Alina, Arvo Pärt (1976). En la partitura podemos visualizar como en cada compás introduce una nota más, hasta llegar a 7.

La música de Pärt ha sido utilizada en numerosas ocasiones en el mundo del cine. Su espiritualidad y profundidad se entremezcla de manera asombrosa con lo visual, y nos ha regalado escenas cuya belleza y significación no alcanzaría tal estadio si no fuese por la atmósfera pärtniana. Recordamos como piezas como My Heart’s in the Highlands aporta magnitud a La gran belleza de Sorrentino, y como su música acentúa la belleza de las imágenes de la serie del mismo director, The Young Pope, e impregna a de The Club de Pablo Larraín de la dolorosa trascendencia que la caracteriza. También escuchamos su música en Farenheith 9/11, La delgada línea roja, Elogio del Amor, Heaven, Pozos de ambición, Soldados de Salamina o Gravity.

Y es que la música de Pärt aborda, como pocas, la profundidad de la existencia humana.

El tintinnabuli es un ámbito por el que a veces vago y en el que me introduzco en busca de respuestas – en mi vida, en mi música, en mi trabajo. En mis horas más lóbregas, tengo el sentimiento cierto de que todo lo que se encuentra fuera de esta cosa única carece de significado. Aquello que es complejo y con muchas caras me confunde y he de buscar la unidad. ¿Qué es esta cosa única y cómo encontraré mi camino hacia ella? Trazas de esta cosa perfecta aparecen de muchas formas… y todo lo que no tiene importancia se desvanece. El tintinnabuli es algo así. Aquí estoy yo solo con el silencio. He descubierto que basta con que se toque una sola nota de un modo bello. Esta nota única, o un ritmo silente, o un momento de silencio, me confortan. Trabajo con muy pocos elementos – con una voz, con dos voces. Construyo con los materiales más primitivos… con la tríada, con una tonalidad específica. Las tres notas de la tríada son como campanas. Y a eso es a lo que llamo tintinnabuli”.
(En las notas a su álbum Tabula Rasa, ECM, 1984).

Referencias:

  • Arvo Pärt. Paul Hillier, 1997. Oxford University Press, Nueva York
  • Arvo pärt and three types of his tintinnabuli technique. B.M. Oranit Kongwattananon, 2013. Master of music, University of north texas.
  • Eclecticismo en la música contemporánea: Carmen replay, de David del Puerto, como paradigma compositivo, Israel López Estelche, 2013. Universidad de Oviedo.
  • Arvo pärt. El minimalismo espiritual como resistencia. Rafael García Alonso. Universidad Complutense de Madrid.
  • Music and Mysticism. Maxwell Steer, 1996. Psychology Press.
  • The Cambridge Companion to Arvo Pärt. A. Shenton, 2012. Cambridge University Press.
  • Campanas místicas en el Báltico. Tomás F. Molina. Revista nova et vetera
  • La mística de Arvo Pärt. Alfonso Nava. El Siglo de Torreón
  • www.anterior.ultimocero.com/articulo/qui%C3%A9n-es-arvo-p%C3%A4rt
  • www.francisco-lamusicamoderna.blogspot.com.es/2010/04/arvo-part.html
  • www.hombreenlaoscuridad.blogspot.com/2014/01/la-gran-belleza-de-arvo-part.html
  • www.cinemaldito.com/la-gran-belleza-paolo-sorrentino-2/
  • www.campaners.com/php/textos.php?text=845
  • www.sanpeters.blogspot.com/2009/10/caracteristicas-musicales-de-la.html