La segunda enmienda de la declaración de derechos de los EEUU es una de las más polémicas y poco comprendidas en Europa y otros países que poseen un estricto control de las armas de fuegoPara comprender este derecho que poseen los norteamericanos, debemos tener en cuenta el contexto en el que estaban las jóvenes 13 colonias que fundaron EEUU cuando escribieron esta norma.

Minute Man
Estatua Memorial del capitán John Parker en Lexington Battle Green sitio del comienzo de la Revolución Americana.

Inglaterra mantenía el control sobre las mismas a través de impuestos y enviando soldados a Norteamérica, por tanto, cuando se produce la declaración de independencia la nueva nación no contaba con ejército regular. Esto suponía que la soberanía debía defenderla el mismo que la poseía: el pueblo.

La segunda enmienda nace por un lado de la necesidad de defensa de los jóvenes estados, pero también es una concepción antigua de la democracia. Ya en Grecia y en Roma, quienes nos han legado el fundamento democrático, tenían la concepción del ciudadano-soldado. Aquello que una persona elegía democráticamente debía defenderlo frente a tiranos y usurpadores. El fin de la democracia en Roma y el inicio del Imperio acaban con esta concepción, puesto que un poder absoluto debe defenderse con un ejército permanente o profesional (pretorianos en el caso romano).

Durante la Edad Moderna, la lucha entre las concepciones parlamentarias y las absolutistas del Estado sacó a relucir esta concepción. Mientras que los monarcas absolutos defendían un ejército profesional que defendiera sus intereses (Francia, Prusia) las jóvenes repúblicas intentaban armar al pueblo (Provincias Unidas).

Así pues, el recién nacido Gobierno Federal armó a sus ciudadanos dándoles plenos derechos para portar armas:

A well regulated Militia, being necessary to the security of a free State, the right of the people to keep and bear Arms, shall not be infringed

Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado Libre, no se violará el derecho del pueblo a poseer y portar armas

En las películas del lejano oeste vemos como todos los personajes llevan armas y como la justicia muchas veces es ejecutada por particulares. Aquí tienen su origen los famosos carteles de Wanted “Se busca”, interesantes para muchos valientes que se dedicaron a la tarea de cazarrecompensas, persiguiendo, capturando o eliminando a los enemigos de la justicia a cambio de una buena cantidad de dólares.

Tal vez en la época de la independencia y en la expansión hacia el oeste fuera necesario este derecho a portar armas, pero ¿es necesario en el siglo XXI? En Europa podemos apreciar como el sistema democrático (incluso con sus fallos) está garantizado y no es necesario que la población lleve armas. Los ejércitos ahora son profesionales, pero voluntarios y bajo el control de las Cortes y Parlamentos de los diferentes países. La violencia y las armas las posee el Estado, el cual debería hacer uso de ellas en los casos oportunos y con el consentimiento del pueblo.

Entonces ¿qué pasa en EEUU? En el contexto actual son otros los factores que impiden una regulación seria de las armas: el negocio que supone su venta es uno de los principales. Aunque no falta quien justifica el derecho a portarlas ante una posible invasión alienígena. 

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Tienda de armamento en EEUU. Los estadounidenses tienen el 48% de los 650 millones de armas en poder de los civiles en el mundo.

Otro de los factores es la tradición, en un país donde el patriotismo está a la orden del día y donde la libertad es un signo de identidad, portar armas siempre se ha considerado un derecho fundamental para la legítima defensa y la defensa del país. Esto último tiene mucho más peso que la seguridad o la preocupación de muchos por las armas. Desde Europa nos parece algo extraño, porque siempre hemos vivido sin armas. Para ellos es al revés, lo extraño es no tener las armas a mano.

Por esta mezcla entre tradición y negocio, la Corte Suprema ha ratificado varias veces (2008, 2010) este derecho. Además los lobbies de las armas, una de ellas la famosa Asociación del Rifle, tienen mucho poder y presionan a los políticos de turno para garantizar este derecho. Los estadounidenses ya están acostumbrados a la presencia de armas en sus vidas, aunque es cierto que los últimos incidentes en institutos han reabierto el debate. Tal vez una estricta regulación pueda ser una solución intermedia, pero incluso eso lo consideran algunos una injerencia del Gobierno sobre las libertades individuales. Visto el origen y las dificultades añadidas se puede comprobar cuán difícil es resolver esta cuestión, puesto que los supuestos derechos son muy fáciles de otorgar y muy difíciles de revocar.

Referencias

https://cnnespanol.cnn.com/2018/02/22/tiroteo-estados-unidos-armas-constitucion-segunda-enmienda-que-significa/

https://cnnespanol.cnn.com/2019/08/05/tiroteo-florida-armas-estados-unidos-comparacion-mundo/