Es indiscutible la evolución que los Reyes Católicos sufren a lo largo del reinado en lo referente a la cuestión judía. Al comienzo del mismo se aprecia cierto apoyo regio a los judíos, como muestran algunas situaciones concretas como cierta autonomía concedida a algunas comunidades judías en Castilla o el hecho de incluir a judíos de alto status en la Corte, como Abraham Seneor por citar alguno.

La rendición de Granada’, del pintor Francisco Pradilla y Ortiz.

Tanto la reina Isabel como Fernando serán partidarios de frenar los brotes antisemitas de algunos municipios, detrás de esta política se ha querido ver una intención por parte de los monarcas de estabilizar el país tras los avatares de su inicio de reinado. Aunque los Reyes Católicos en las cortes de Madrigal de 1476, se mostraron en contra de la usura, y fue muy perseguida.

A pesar de la predisposición de detener el antijudaísmo, en el inicio de su reinado los Reyes Católicos dictarán decretos para que los judíos lleven señales que los distingan del resto de la población como la conocida roela bermeja, además se les pone restricciones en la vestimenta, la seda, oro, plata y las espadas les estaban vedadas, además en las Cortes de Toledo de 1480, se fijará la separación entre judíos y cristianos, creando verdaderos guetos.

En lo relativo a la expulsión quedan algunas incógnitas, que los historiadores no son capaces de despejar al menos en un porcentaje elevado, fue una decisión unilateral tomada por Isabel y Fernando, o intervinieron factores externos presiones por parte de la cúpula nobiliaria o de las oligarquías urbanas y eclesiásticas.

Un dato significativo y que desmiente una de las grandes proposiciones históricas es el tema económico, “los Reyes Católicos estaban endeudados con los banqueros judíos por motivo de la guerra contra Granada, esta afirmación es a todas luces falsa, según estudios se ha logrado saber que el aporte judío fue de 50 millones de maravedíes, una cantidad ínfima si lo comparamos con los 800 millones de las indulgencias de cruzada, por tanto este mito queda prácticamente desmontado, como bien indicará el profesor Ladero, el motivo de apropiarse de los bienes no tiene sentido ya que el papel económico ya en el siglo XV era de poca relevancia.

Una de las teorías que está tomando más relevancia, apoyada por Albornoz, es la presión que sufrirán los monarcas por parte del pueblo para expulsar a los judíos, el sentimiento antisemita como se explicaba en la primera parte de este artículo, era terrible, la cuestión religiosa pesaba demasiado, los cristianos culpaban y no perdonaban el asesinato de su dios, por lo tanto, los Reyes Católicos pudieron decidir complacer al pueblo y extirpar lo que tanta discordia sembraba.

En cuanto a la oligarquía urbana, el defensor de esta teoría es Haliczer, los Reyes Católicos se apoyan en el patriciado urbano algo que se ve claramente en la Guerra de 1475, o en la de Granada, está clara la animadversión que los habitantes de las ciudades muestran hacia los judíos, esta teoría es perfectamente válida pero se tiene que considerar si la presión por parte del patriciado urbano es tan fuerte como para tomar la decisión de expulsión. En este aspecto surgen las discrepancias, pues pudieron tener cierto peso pero no parece probable que los responsables de la expulsión fueran las ciudades.

Ahora bien, que papel jugaron Isabel y Fernando en la expulsión, si querían un reino unido en un mismo credo, los judíos estarían sentenciados, pero hasta qué punto los monarcas que en un primer momento toleraron a los judíos, ahora querían expulsarlos.

Si tomamos el edicto de expulsión y lo analizamos vemos que las razones religiosas son las predominantes, los judíos corrompen a los cristianos además todo ello avalado por las pesquisas de la Inquisición, otro factor de suma importancia el parecer de la Inquisición que será clave a la hora de la expulsión.

Copia sellada del Edicto de Granada

En prácticamente todas las tomas de decisiones a lo largo de la historia tenemos un acto que colma la paciencia, en este caso parece claro que podrían ser los sucesos de 1490, el proceso del niño de la Guardia, que terminó con la acusación de crimen ritual a 5 conversos y 6 judíos.

Para dirimir la difícil cuestión de la responsabilidad a la hora de expulsar a los judíos, sería de gran importancia ceñirnos al edicto de expulsión, en dicho documento queda patente el peso que tiene el factor religioso, yo considero que independientemente de las presiones que los monarcas sufrieran por parte de los patriciados urbanos o incluso de la nobleza, la responsabilidad en última instancia es de Isabel y Fernando, además la inquisición jugará un papel muy destacado y pudo influenciar en los monarcas.

En cuanto al papel económico como dije anteriormente es muy discutido y siempre esgrimido, aunque parece meridianamente claro que no tendrá el peso que se le ha querido adjudicar, el aporte a las arcas estatales es ínfimo en comparación con el resto de impuestos o tributos.

Por lo tanto y en última instancia la expulsión recae sólo y exclusivamente en los Reyes Católicos, ciertamente pudieron trasladar al edicto el malestar del pueblo, incluso dejarse influenciar por los dictámenes de la inquisición, pero analizándolo creo que era el momento adecuado con la toma de Granada, la unión de las coronas, la unión religiosa, todos estos acontecimientos distantes en el tiempo, pero que llevan a un fin que es la mayor unidad posible y dentro de estos planes no podían entrar un grupo religioso ajeno a la mayoría Cristiana.

Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón.

La cuestión de los Conversos. La Inquisición

Será al final del siglo XIV y durante el XV, cuando los conversos serán tratados con un mayor rechazo por parte de sus congéneres, esto tiene una cierta lógica ya que renuncian a la religión que han profesado durante siglos sus antepasados, lo curioso es que tampoco son mejor tratados por los cristianos que los denominaban “marranos” o “cristianos nuevos”.

Los cristianos en general y la inquisición en particular tenían serias dudas sobre la honestidad de las conversiones, ya que muchos de los judíos conversos seguían practicando su antigua religión, aunque las referencias más abundantes se centran en que seguían manteniendo las mismas costumbres por ejemplo en la alimentación.

Quizás el aspecto que más preocupaba a los Cristianos Viejos”, era que los conversos al ser considerados cristianos ya podían unirse mediante matrimonios a las familias de caballeros, incluso podían intervenir en los gobiernos municipales, esto creó cierto desasosiego y presión por parte de las autoridades municipales.

La inquisición se crea en España en el año 1480, es fundamental saber que dicha institución no tiene potestad sobre infieles, incluidos musulmanes y judíos, por lo que su jurisdicción solo puede ser ejercida sobre los cristianos, este aspecto es fundamental, para entender su ensañamiento sobre los conversos, para la inquisición los conversos eran sospechosos de practicar su antigua religión.

En el extenso debate sobre, los factores en cuanto a la decisión del edicto de expulsión sobre los judíos, antes expuse que la inquisición jugo un papel, sino decisivo si fundamental para que los Reyes Católicos tomaran está decisión, es el momento de recordar un suceso que se puede definir como ensayo preliminar del edicto y es la expulsión en 1483 de los judíos de las diócesis de Sevilla y Córdoba junto con los de Jaén y Cádiz.

Expulsión de los judíos de España, según el pintor Emilio Sala – Museo del prado.

La Inquisición determinó la peligrosidad de mantener juntos a los conversos con los judíos, por miedo a que estos pecaran practicando su antigua religión, y lo más determinante a que ofrecieran apoyo a sus antiguos correligionarios.

A nivel doctrinal, queda expuesta la superioridad del cristianismo frente a los postulados judaicos del Antiguo Testamento, este argumento esgrimido por la Inquisición dará paso a una moratoria en las conversiones, dato que queda corroborado por los ínfimos procesos contra judaizantes que se dan entre 1493 y 1508.

Se emplearán medios disuasorios que amedrentan a los judíos, como es la expulsión de los rabinos o la confiscación de libros sagrados, estas decisiones tan drásticas, unido al proselitismo llevará a una parte de la población judía a la conversión al cristianismo.

Si realizamos un análisis de las conversiones por sexo, obtenemos un dato clarificador, el porcentaje de conversiones femeninas era del 25% en el caso de los hombres llegaba al 75%, una explicación como bien apunta el profesor Ladero Quesada, radica en el número de las acusaciones por parte de la inquisición, hacía las mujeres conversas, son acusadas de judaizar con mayor frecuencia y número que los varones, esto podría provocar miedo en el resto de las mujeres judías, condicionando su conversión.

[amazon_link asins=’B00DFYX1MC,8420693421,8491646825′ template=’ProductCarouselPers’ store=’academiaplay-21′ marketplace=’ES’ link_id=’65a89aa8-bb35-43f3-97ce-ee462e190110′]

Bibliografía:

-Cantera Montenegro, E.: “La imagen del judío en la España Medieval”, en Espacio, Tiempo y Forma, serie III Historia Medieval nº 11 (1998)

-Ladero Quesada, M.F.: Introducción a la historia del Occidente Medieval, Madrid, Ed. Ramón Areces UNED, 2010.

-Le Goff, J.: “los intelectuales en la Edad Media”, Barcelona, Ed. Gedisa 1996

-Monsalvo Antón, J. Mª: “1474-1492. Hacia el Edicto definitivo. La debatida expulsión”, en Teoría y evolución de un conflicto social. El antisemitismo en la Corona de Castilla en la Baja Edad Media. Madrid, Ed. Siglo XXI, 1985.

-Motis Dolader, M.A.; “La expulsión de los judíos d Calatayud en el contexto Hispánico”, en Los judíos en la Historia de España. Actas del Curso celebrado en la UNED de Calatayud en mayo de 2002. Calatayud, 2003.

-Rábade Obradó, Mª P.: “Fuentes escritas para el estudio de los judíos y los judeoconversos durante la Edad Media Hispana”, en Testigos de la Historia II. Madrid, Fundación Carlos de Amberes, 2009.

-Reale Giovanni, Antiseri Dario.: “Historia de la filosofía en la edad media”, Barcelona, Ed. Herber, 2010

-Valdeón Baruque, J.: “Las juderías castellanas en el siglo XV, entre el pogrom y la expulsión”, en El chivo expiatorio. Judíos, revueltas y vida cotidiana en la Edad Media. Valladolid, Ed. Ámbito, 2000.