Una de las primeras consideraciones al tratar el tema judío es la situación de minoría que tenían frente a la mayoría cristiana, además los cristianos no tenían el mismo temor político-militar hacia los judíos como lo tenían de los musulmanes. En este artículo vamos a centrarnos en la comunidad judía de la España medieval.

Menorah
La Menorah es un conocido símbolo judío

La evolución de la imagen de la población judía en la España medieval

Al tratar de establecer una fecha inicial en la aversión de los cristianos hacia la comunidad judía, podemos citar el libro de Tertuliano año 200 d.C. su Adversus Iudaeos, en dicho libro ya aparecen los primeros visos de anti judaísmo. Posteriormente podemos valorar las leyes claramente antijudías del reinado de Sisebuto (612) y con más descaro las persecuciones en el reinado de Egica.

A lo largo de la historia esta animadversión hacia los judíos se ha ido produciendo en países distintos y en épocas históricas muy distantes entre sí, una primera explicación del motivo de ese odio tan exacerbado se centra en la diferencia religiosa, aunque si se profundiza más, lo que irritaba a las sociedades donde se encuadraban los judíos era su fuerza a la hora de hacer prevalecer y conservar su identidad, como dije al principio siendo minoritarios, esto crea un desasosiego que deriva en odio.

Si nos centramos en la cuestión religiosa nos encontramos con la acusación de deicidio, los judíos son constantemente juzgados por la muerte de Cristo, esta situación es fundamental en una época con una población tan influenciada por la religión, es evidente que los cristianos odiarán a un pueblo que para ellos era culpable de la muerte de su dios.

Pero no era sólo el tema religioso lo que acrecentaba el odio hacia los judíos, tenemos factores económicos, físicos y psicológicos. En cuanto a los económicos los judíos se ganaron la mala fama de usureros al prestar dinero con cierto interés, una práctica mal vista entre la mayoría cristiana, Entre los factores físicos resaltar su aspecto como la nariz muy pronunciada, en general tenían ciertas particularidades que los diferenciaban de los cristianos y que por lo tanto son fácilmente reconocibles, tenemos luego la cuestión muy tratada de la soberbia y la inteligencia que en muchos aspectos sobrepasaba al resto de la población.

Un grupo de siete Judíos vistiendo túnicas a la usanza medieval, con sombreros de forma cónica (pileus cornutus) forzados a utilizarlos como medio de discriminación.

Podemos mencionar la imagen tan lamentable que se tenía de los judíos, incluso en el siglo XVII el inquisidor Escobar del morro, describe a los judíos como “” abyectos, infames, avaros, blasfemos, crueles, traidores, lascivos …”” esto unido a las imágenes que se hacían de los judíos en el aspecto físico, sobre todo en lo referente a su nariz, descrita con cierta prominencia, como diría Quevedo mirada mal encarada[1], todas estas descripciones crean un caldo de cultivo que deriva en una imagen irreal y llena de estereotipos.

Quedando patente en una iconografía y un arte cristiano en el que los judíos no salen bien parados, es de destacar la figura de la mujer con los ojos cubiertos por una venda, que representa a la sinagoga, mal peinada y con la vestimenta desordenada, en contraposición a la iglesia cristiana sabia y poseedora de la verdad absoluta. Incluso en la literatura por mencionar las cantigas de Santa María del rey Alfonso X, los judíos son tratados como sirvientes de los diablos.

Symphonia de Cantiga 160, Cantigas de Sta. María de Alfonso X El Sabio, Códice de El Escorial. (1221-1284).

Al final estas imágenes tan negativas y este odio superlativo, tenía que derivar en época de calamidades, en culpar a los judíos, en 1348 empezará una de las peores pandemias que ha conocido el hombre, la Peste Negra, y los judíos serán culpados de brujería y de envenenar el agua y los alimentos, claramente estas acusaciones sin fundamento derivan del odio que la comunidad cristiana tenía sobre la población judía, como agravante tenemos el desconocimiento de las enfermedades la falta de formación académica de la gran mayoría de la población, la insidia de las autoridades eclesiásticas que alentaban y apoyaban estas teorías.

Estas acusaciones de crímenes rituales tienen su origen, centrándonos en España hacia el año 1294, cuando los judíos fueron acusados de hacer desaparecer una niña cristiana, otra acusación común era la profanación de la hostia consagrada, que supuestamente los judíos utilizaban en rituales mágicos. Es curioso constatar como este anti judaísmo se extendía también a las capas altas como los médicos, el caso de Mayr Alguadex fue médico de Enrique III, y será acusado de asesinarle.

Voy a retomar la referencia peyorativa que los judíos tenían en el aspecto económico, es de sobra conocida la acusación de usura que pesaba sobre ellos, se consideraba que los judíos no sabían lo que era el trabajo duro y que su única ocupación era la de prestar dinero con usura.

Creo que es fundamental el aspecto económico para entender el odio de las clases más humildes hacia este colectivo ya que no veían justo que mientras los cristianos pasaban calamidades los judíos se enriquecieran, algunos rabinos de la época fueron conscientes del peligro que entrañaba la difusión pública de la riqueza de los judíos, es el caso de Selomoh ben Verga, quien creía que el odio visceral que tenían los cristianos hacia los judíos radicaba en el préstamo con interés.

Considero que el odio de la comunidad cristiana hacia el pueblo judío se puede fundamentar principalmente en dos factores: el religioso y el económico.

En una sociedad alienada, donde el sometimiento a los dictados católicos es un factor principal y necesario para comprender el odio hacia otras religiones, la situación se agrava si tenemos en consideración la culpabilidad por la muerte de Cristo, dicha culpa recae en los judíos, es evidente que los cristianos de esta época no son capaces de discernir entre los judíos históricos que de alguna manera y según sus sagradas escrituras participaron en la muerte del mesías y los judíos actuales.

Si además añadimos que era una sociedad donde gran parte de la población vivía en la extrema pobreza y con unas condiciones laborales en algunos casos titánicas, esta población poco formada intelectualmente no podía comprender ni tolerar que el grupo minoritario de judíos, culpables para ellos de la muerte de su deidad, tuvieran un estatus superior y en algunos casos una riqueza que ganaban gracias a la usura, es decir de engañar a los pobres cristianos. En la segunda parte del artículo tratare más en detalle al papel económico de los judíos, un papel muy discutido.

Quema de judíos acusados de ser los causantes de la Peste Negra de 1348-1351

Estos factores son fundamentales para comprender la expulsión en 1492 dictada por los reyes católicos, es comprensible que después de siglos de odio exacerbado, de considerar a los judíos colaboradores en la perdida de España, no se podía tolerar que dicho pueblo siguiera viviendo en una tierra que no merecían.

En este punto me gustaría mencionar el componente de unidad que los Reyes Católicos querían dar al reino y es altamente probable que al tener en su seno una etnia que profesaba una religión distinta a la mayoritaria, ellos podían considerar que la unidad religiosa siempre estaría en peligro mientras los judíos no fueran expulsados.

Por otra parte, se ha querido ver un nexo entre lo que se conoce como pogrom ,[2]sucesos acaecidos en la ciudad de Sevilla en el año de 1391, y el edicto de expulsión de 1492, ciertamente dichos sucesos fueron claves para entender el desarrollo antijudío que se dará en el S. XV, pero considero extremadamente exagerado vincular sucesos con un siglo de diferencia, aunque es evidente que estos sucesos quedaran marcados en la retina del pueblo judío, y en cierto modo marcaran el devenir de los años siguientes.

 

Bibliografía

-Cantera Montenegro, E.: “La imagen del judío en la España Medieval”, en Espacio, Tiempo y Forma, serie III Historia Medieval nº 11 (1998)

-Ladero Quesada, M.F.: Introducción a la historia del Occidente Medieval, Madrid, Ed. Ramón Areces UNED, 2010.

-Le Goff, J.: “los intelectuales en la Edad Media”, Barcelona, Ed. Gedisa 1996

-Monsalvo Antón, J. Mª: “1474-1492. Hacia el Edicto definitivo. La debatida expulsión”, en Teoría y evolución de un conflicto social. El antisemitismo en la Corona de Castilla en la Baja Edad Media. Madrid, Ed. Siglo XXI, 1985.

-Motis Dolader, M.A.; “La expulsión de los judíos d Calatayud en el contexto Hispánico”, en Los judíos en la Historia de España. Actas del Curso celebrado en la UNED de Calatayud en mayo de 2002. Calatayud, 2003.

-Rábade Obradó, Mª P.: “Fuentes escritas para el estudio de los judíos y los judeoconversos durante la Edad Media Hispana”, en Testigos de la Historia II. Madrid, Fundación Carlos de Amberes, 2009.

-Reale Giovanni, Antiseri Dario.: “Historia de la filosofía en la edad media”, Barcelona, Ed. Herber, 2010

-Valdeón Baruque, J.: “Las juderías castellanas en el siglo XV, entre el pogrom y la expulsión”, en El chivo expiatorio. Judíos, revueltas y vida cotidiana en la Edad Media. Valladolid, Ed. Ámbito, 2000.

[1] Es conocida la animadversión que Quevedo tenía a Góngora, en algunas de sus sátiras le acusaba de ser judío, y hacía mofa de su físico como la nariz ganchuda o la mirada abyecta.

[2] La palabra “pogrom” proviene del ruso, y su significado es devastación, se suele utilizar para definir linchamientos de parte de la población sobre grupos étnicos o religiosos, minoritarios, esto puede derivar en expolio de bienes.