En 1943, las Potencias del Eje debieron replegarse del Norte de África ante el avance imparable de los aliados. Hacía tiempo que se estaba planeando una invasión de Italia, pero para ello era necesario engañar al alto mando alemán de que un desembarco iba a tener lugar en Cerdeña y Grecia y no en Sicilia, que era la isla elegida para llevar a cabo la llamada Operación ‘Husky’.

Mincemeat
Equipo de la Operación Mincemeat. El segundo comenzando por la derecha es el oficial Ewen Montagu.

Preparativos de la operación

Sicilia era un punto estratégico vital para los ejércitos aliados, ya que desde ella se podía llevar a cabo la invasión de la península italiana desde un punto cercano y la apertura de un nuevo frente en Europa que acelerara la derrota de Hitler y Mussolini. Pero también tenía importancia para las Potencias del Eje, con un base de la Luftwaffe para bombardear el enclave británico de Malta. Resultaba primordial dividir a las fuerzas enemigas antes de llevar a cabo cualquier ataque masivo a la isla.

Un oficial de inteligencia naval británico llamado Ewen Montagu miembro del Comité de los Veinte, un grupo especializado en el contraespionaje y la desinformación, fue el encargado de idear un plan lo suficientemente veraz como para engañar al enemigo. Se debía buscar un cadáver que simulase haber sido víctima de un accidente aéreo que portara documentación muy sensible que fuera fácilmente hallada por las autoridades alemanas. Debido al particular sentido del humor de Montagu, se decidió llamar a la operación con el sobrenombre clave de ‘Mincemeat’ (carne picada).

Búsqueda del cuerpo

Era necesario encontrar un cuerpo que encajara con las características de un soldado británico. Se localizó el cuerpo de un hombre de unos 34 años de edad que había muerto por neumonía. No se puso en contacto con la familia y el cuerpo se obtuvo por mediación del personal del hospital St. Pancras. Después se creó una leyenda falsa en torno al personaje. Se le apodó como ‘William Martin’, con el título de comandante del Cuartel General de Operaciones Combinadas. Se le inventó una novia imaginaria llamada Pam (ésta se trataba sin embargo de una agente del MI5), incluyendo fotografías y cartas de amor. Para darle todavía más credibilidad al engaño, se aportaron facturas sin pagar, una tarjeta de identidad duplicada, un recibo de su última estancia en Londres, un juego de llaves y hasta una carta de su banco, el Lloyd Bank. Tanto los documentos como el cuerpo se debían encontrar en el mismo lugar para que pudiese tener éxito la operación.

Aportación de documentación falsa

Las tropas nazis debían creerse que un gran desembarco aliado iba a tener lugar en Cerdeña como paso previo a una invasión en el sur de Francia. Éste supuestamente sería la antesala de otro gran desembarco que se llevaría a cabo en Grecia por los Balcanes. Este plan quedaría descrito a través de una carta del teniente general Sir Archivald Nye, segundo jefe del Estado Mayor Imperial al general Sir Harold Alexander, comandante británico de las tropas del norte de África. Se pretendía un doble juego psicológico ya que en esa carta se describía como se intentaría engañar a los alemanes haciéndoles creer en un supuesto desembarco en Sicilia. Existía otra carta de Lord Louis Mountbatten, Jefe de Operaciones Combinadas al almirante Sir Andrew Cunningham, comandante en jefe del Mediterráneo, en la que se especificaban las extraordinarias aptitudes de William Martin para llevar a cabo dicha misión anfibia. Además se señalaba que el contenido de dicha carta era de vital importancia y absolutamente confidencial hablando abiertamente del desembarco aliado en Cerdeña.

Ejecución del plan

El cuerpo del “comandante William Martin” fue puesto en un contenedor conservado en hielo estando a bordo de un submarino llamado HMS ‘Sephard’. Dicho submarino zarpó el 19 de abril de 1943. Navegó hasta posiciones cercanas a las costas de Huelva. La elección de España para la operación se tuvo en cuenta por la cercanía ideológica del régimen de Franco con las Potencias del Eje. La presencia de espías nazis en territorio español era abundante. Además Huelva constituía un enclave perfecto debido a su cercanía al Estrecho de Gibraltar como nudo de comunicaciones entre el Reino Unido y el Norte de África. Debido a la escasa población de este enclave costero, el hallazgo del cuerpo resultaría asombroso.

A las 4:30 del 30 de abril, se dispuso el cadáver de William Martin en cubierta, se le ató un chaleco salvavidas junto con un maletín portando los documentos confidenciales que debían ser interceptados por la inteligencia alemana.

A las 7:30, el cuerpo fue avistado por un pescador originario de Punta Umbría llamado José Antonio Rey María en la playa de El Portil. Muy pronto, las autoridades españolas tuvieron noticia del peculiar descubrimiento. Un agente de la inteligencia militar alemana (la Abwehr) llamado Adolf Clauss también tuvo constancia del extraordinario hallazgo.

Mincemeat
Cuerpo del supuesto William Martin encontrado en la playa de El Portil, Huelva, en 1943

Éxito de la Operación Mincemeat

Tres días más tarde, el Comité recibía una telegrama del agregado naval con la noticia del descubrimiento del cadáver de William Martin. El cuerpo fue entregado al vicecónsul británico Hazeldene y enterrado con todos los honores militares en el cementerio de Huelva. El vicecónsul acordó con el forense Eduardo del Torno redactar el informe. En dicho informe se dijo que el comandante Martin había caído al agua, que había muerto por ahogamiento y que el cuerpo había permanecido a la deriva entre tres y cinco días. El forense no se decidió a realizar la autopsia por creer que William Martin era católico. La razón fue la posesión de una cadena con una cruz de plata (otro toque personal de Montagu).

A su vez, Montagu decidió incluir el nombre de Martin en la lista de bajas británicas que más tarde sería publicada en el Times. También se enviaron mensajes urgentes del Almirantazgo al agregado naval británico pidiendo la devolución inmediata de toda la documentación por su contenido altamente confidencial en un mensaje cifrado de baja seguridad, lo cual tendría lugar el 13 de mayo. Pero antes, el agente local de la Abwehr logró hacerse con dicha documentación. El gobernador civil de Huelva Joaquín Miranda, de fuertes tendencias germanófilas, colaboró en todo momento para que el contenido del maletín fuese fotografiado por las autoridades alemanas. Dichas fotografías fueron enviadas a toda rapidez a Berlín con el fin de analizar su contenido. Los agentes británicos comprobaron después que el maletín había sido abierto y la documentación vuelta a guardar cuidadosamente. Más tarde se envió un telegrama a Winston Churchill avisándole del éxito de la operación. El mensaje utilizado fue el siguiente: ‘Mincemeat Swallowed Whole’ (Se han tragado toda la carne picada).

Operación Husky: inicio de la campaña italiana

Hitler al tener noticia de la documentación hallada, se encontraba tan convencido de que un desembarco aliado tendría lugar en Cerdeña que mandó reforzar allí sus tropas aun cuando Mussolini discrepaba del verdadero lugar del desembarco. Con el mismo propósito, mandó al mariscal Rommel a crear un poderoso ejército en Atenas. Una decisión trascendental fue el envío posterior de dos divisiones Panzer a Grecia justo cuando tenía lugar la batalla de Kursk contra la Unión Soviética. La Operación ‘Husky’ tuvo lugar el 9 de julio de 1943, pero los alemanes seguían convencidos de que el verdadero desembarco tendría lugar en Cerdeña y no en Sicilia. Como consecuencia de ello, la caída de Sicilia se completó el 17 de agosto sin encontrar demasiada resistencia.

Identidad real de William Martin y posteriores reconocimientos

Durante muchos años se desconoció la verdadera identidad de William Martin. Historiadores británicos apuntan a un vagabundo alcohólico de origen galés llamado Glyndwr Michael. Éste murió por haber ingerido mataratas desconociéndose con exactitud las circunstancias de tal acción.

A Even Montagu se le concedió la Orden del Imperio Británico por su participación en la Operación Mincemeat. Más tarde escribiría un libro en 1953 titulado ‘El hombre que nunca existió’ que sería llevado posteriormente al cine.

Desde el entierro de William Martin siempre se hallaban flores frescas en su tumba. En el año 2002 se descubrió que las depositaba una mujer llamada Isabel Naylor. Era hija de un trabajador inglés de la Rio Tinto Company Limited. Debido a este honorable gesto, fue condecorada por el gobierno británico.

Mincemeat
Detalle de la tumba del supuesto William Martin que todavía hoy se puede encontrar en Huelva.

A día de hoy, el comandante William Martin sigue enterrado en el cementerio de Huelva. Así pues, se convirtió sin saberlo, en el principal testigo de una de las operaciones más famosas de contraespionaje. Dicha operación ayudó a acelerar la derrota de las Potencias del Eje en la Segunda Guerra Mundial al tener que luchar en varios frentes.

Bibliografía

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Garrocho L. D. (2011). Las caras ocultas de Huelva en la II Guerra Mundial. William Martin el hombre que nunca existió. Editorial: Universidad de Huelva.

Infobae (2018). “La increíble historia del hombre que nunca existió que cambió el curso de la Segunda Guerra Mundial”. https://www.infobae.com/america/historia-america/2018/05/02/la-increible-historia-del-hombre-que-nunca-existio-que-cambio-el-curso-de-la-segunda-guerra-mundial/

Jiménez A. (2017). “Qué fue de la Operación Mincemeat”. RTVE. http://www.rtve.es/las-claves/ministerio-del-tiempo-operacion-mincemeat-2017-06-06/

Macintyre B. (2010). El hombre que nunca existió. Operación Carne Picada. La historia del episodio que cambió el curso de la Segunda Guerra Mundial. Barcelona: Crítica.