La verdadera Doctrina Monroe

La enconada lucha, a lo largo del siglo XX, de los bloques Capitalista y Comunista llegó hasta todos los rincones del mundo, como era de esperar América Latina no se escapó de esta situación. Las miradas de Moscú y Washington se posaron en el sur del continente americano y pugnaron por el control de éste. En esta lucha se encontraba en una esquina del cuadrilátero la todopoderosa URSS, tratando de llevar la dictadura del proletariado y los ideales marxistas al continente. En la otra esquina se encontraba EEUU buscando imponer el liberalismo económico y mantener su dominio sobre el sur y centro de América.

La turbulenta historia de América Latina durante el siglo XX, facilitó enormemente el intervencionismo, tanto americano como soviético. Las constantes dictaduras tanto militares como civiles de carácter conservador, ayudaron a los gobiernos norteamericanos a introducirse dentro de los diferentes gobiernos en pos de sus propios intereses. Por otro lado el nacimiento de un gran número de guerrillas y de partidos de corte marxista y progresista hicieron que la Unión Soviética se fuera introduciendo a lo largo y ancho del sur y centro de América. La debilidad política de los diferentes países Iberoamericanos ayudó a que ambas superpotencias se introdujeran de lleno en la vida política, social y económica.

El surgimiento de movimientos marxistas y progresistas en América preocupaba enormemente a los Estados Unidos, los cuales veían cómo iban naciendo al sur de su frontera diferentes movimientos de izquierdas. El miedo a que estos ideales de izquierdas se propagasen en el interior de EE.UU condujo a que el gobierno de Washington, con Nixon a la cabeza primero y luego Ford tras la dimisión[1] de éste, a llevar a cabo la Operación Cóndor.

Nixon y Ford.

Es importante conocer la Doctrina Monroe, para entender la intromisión constante de EE.UU en todo el continente americano. Todo se reduce a la frase América para los americanos. Esta frase es acuñada bajo la presidencia de James Monroe[2] en el primer tercio del siglo XIX, es justo en este momento cuando se están produciendo la desconexión colonial del continente americano con Europa. La importancia de la frase estriba en su ambigüedad y las dos vertientes por las que se puede interpretar. Por un lado se encuentra la interpretación más focalizada en el control de los Estados Unidos y del territorio que abarcaba este, esta interpretación está muy ligada a la idea del Destino Manifiesto[3]. La otra manera de interpretar esta doctrina va más ligada a la presentación de EE.UU como nueva potencia colonial y el derecho natural de este a intervenir en Centro América y Sudamérica. Es esta última interpretación la que va a marcar la política internacional de los Estados Unidos hasta la actualidad.

Por otra parte, debemos entender que durante la segunda mitad del siglo XX se produce un nuevo estilo de colonialismo, no tan dirigido al dominio efectivo del territorio como había ocurrido en el siglo XIX y principios del XX, sino más bien dirigido al dominio económico y de los factores de producción del territorio. Los Estados Unidos de Norte América encabezan este nuevo estilo colonial por todo el continente.

Con la llegada del marxismo a América en las décadas de los 50, 60 y 70 saltaron las alarmas, no solo por el hecho de una posible propagación por EE.UU del ideario de Marx y Engels, sino por la pérdida del dominio económico que habían obtenido gracias a este neo-colonialismo. Es justo en este momento cuando salta a la palestra la anteriormente citada Operación Cóndor. Con el apoyo de Alfredo Stroessner[4] en Paraguay, la dictadura de Brasil[5], el gobierno de Hugo Bánzer[6] en Bolivia, el apoyo del Chile de Augusto Pinochet[7], la dictadura cívico-militar presente en Uruguay[8] desde 1973 o la posterior ayuda de la dictadura del general Videla[9] en Argentina, se instaura una etapa de terror en todo el sur de América. Esta operación fue orquestada por los Estados Unidos y dirigida principalmente por su Secretario de Estado, Henry Kissinger, el cual desarrolló la operación en 1975. La idea principal de la Operación Cóndor era prestar ayuda económica y logística desde EE.UU a los diferentes gobiernos de corte militar/conservador para que estos destruyesen cualquier tipo de insurgencia política de carácter de izquierdas. La constante financiación y la permisividad del gobierno de los Estados Unidos dieron como resultado el surgimiento de “Terrorismo de Estado”. Los vuelos de la muerte, las torturas o los comandos de la muerte por parte de los gobiernos de estos países diezmaron en gran cantidad las filas de la izquierda. La cifra de muertos y desaparecidos en las décadas de los 70 y 80 están aun por determinar. Muchos de los dirigentes de estas dictaduras fueron juzgados y condenados por crímenes contra la humanidad, entre los más sonados los fueron los juicios a Augusto Pinochet o Videla.

Henry Kissinger.

La Operación Cóndor tuvo un gran éxito y eliminó del panorama político en gran medida al marxismo, esto trajo consigo una vuelta al dominio neo-colonial norteamericano. Estados Unidos había logrado su principal pretensión, eliminar cualquier tipo de insurgencia marxista/socialista y mantener intacto su dominio económico. A ojos de Estados Unidos esta operación fue un gran éxito, ya que no fue hasta décadas después cuando se supo la relación directa que tuvo el gobierno norteamericano con todos estos gobiernos y los crímenes tan terribles que habían pertrechado.

 

 

Bibliografía

Dinges, J. Operación Cóndor: una década de terrorismo internacional en el Cono Sur. Ediciones B. 2004: Santiago de Chile.

Ferreira Navarro, M. “Operación Cóndor: antecedentes, formación y acciones”. Revista Digital para estudiantes de Historia. 2014:Número 9.

-Gaudichaud, F. Operación Cóndor: Notas sobre el terrorismo de Estado en el Cono Sur.  Lohlé-Lumen. 2005: Buenos Aires.

 

 

[1] Esta dimisión se produjo por el Escándalo del Watergate con el espionaje al Partido Demócrata.

[2] James Monroe quinto Presidente de los Estados Unidos de Norte América (1817-1825).

[3] Doctrina norteamericana, muy afamada en el siglo XIX, la cual abogaba por un dominio de todos los territorios desde la costa atlántica hasta la costa del Pacífico.

[4] Dictador de Paraguay (1954-1989) llevó a cabo una dura represión contra los partidos de izquierdas.

[5] Dictadura militar (1964-1985)  Humberto de Alencar Castelo Branco fue su principal artífice.

[6] Dictador (1971-1978) y posteriormente presidente electo (1997-2002) de Bolivia.

[7] Dictador Chileno (1974-1990) que derrocó al gobierno legítimo de Salvador Allende, instauró una dictadura militar enormemente represiva.

[8] Desde 1973-1985 se mantuvo en Uruguay suprimiendo todo tipo de garantías y libertades fundamentales.

[9] Jorge Rafael Videla (1976-1981) dictador militar que instauró la Junta Militar en Argentina.