El conocimiento de la realidad va avanzando y con él progresa el desencantamiento del mundo. Actualmente, conocemos la complexión del inquietante mar de los Sargazos, pero entre los siglos XVII y XIX tuvo la funesta fama de ser un “cementerio de barcos”, lo cual inspiró todo tipo de ficciones y aventuras más o menos terroríficas.

El mar de los Sargazos es una zona del océano Atlántico ubicada entre los meridianos 40º y 70º oeste y los paralelos 25º y 35º norte. Lo característico de este mar reside en que no tiene bordes terrestres, sino que se encuentra limitado por un giro oceánico formado por cuatro corrientes: la corriente del Atlántico Norte, la corriente ecuatorial, la corriente que procede de las islas Canarias y la corriente del Golfo.

Vista de las corrientes que rodean el giro del Atlántico Norte.

Este mar es muy particular. Los mares no son más que cuerpos de agua salada de menor extensión que un océano. Entre los tipos de mares más comunes encontramos a los mares litorales, caracterizados por ser costeros; los mares continentales, situados dentro de un continente y conectados con el océano por un estrecho; y los mares cerrados, que en realidad son lagos endorreicos como el mar de Aral. Pero estas clases no son las únicas. También existen los mares abiertos que no tienen (o tienen muy poco) contacto con la tierra.

Las mencionadas corrientes oceánicas forman un sistema de circulación conocido como el giro del Atlántico Norte. Este es uno de los cinco mayores giros que existen. Los otros cuatro son el giro del Atlántico Sur, el giro del océano Índico, el giro del Pacífico Norte y el giro del Pacífico Sur. Un giro oceánico es un sistema rotativo de corrientes marinas (los giros son una manifestación del fascinante efecto Coriolis). El origen del movimiento de las corrientes marinas son principalmente los vientos planetarios, la radiación solar, el relieve submarino, las costas y, sobre todo, el movimiento de rotación terrestre.

Las aguas del mar de los Sargazos son relativamente tranquilas. Las corrientes circundantes mueven las aguas en sentido horario y concentran los materiales en el punto medio por efecto del giro oceánico. La lluvia es escasa y el viento es suave en la región. El agua es más bien cálida y clara, además, tiene una alta salinidad y sus niveles de nutrientes son bajos. Uno de los puntos de mayor interés biológico reside en el desove de la anguila americana (Anguilla rostrata) y la anguila europea (Anguilla anguilla).

Línea de sargazos en el mar

El mar de los Sargazos es una gran área sin costa cuyo nombre procede de la inmensa cantidad de algas de color pardo o verde oscuro del género sargazo (sargassum). Algunas especies tienen vesículas que contienen gas con las que se mantienen a flote y favorecen la fotosíntesis. Es común que se entrelacen formando densas acumulaciones que flotan a la deriva y son atraídas por la confluencia de las corrientes oceánicas.

La denominación del mar se debe a los navegantes portugueses que investigaron las islas Azores. A pesar de que siempre existen antecedentes y conocimientos parciales previos, el gran momento de exploración del mar de los Sargazos fue el primer viaje de Cristóbal Colón o Viaje del Descubrimiento. En este viaje se atravesó por primera vez el mar de los Sargazos.

En la literatura y en las representaciones populares, el mar de los Sargazos ha sido cubierto por un aura de misterio que ha estimulado la creatividad y las supersticiones. La producción literaria a este respecto fue particularmente abundante a finales del siglo XIX y a principios del XX. El ejemplo más conocido es la inmortal obra Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino del extraordinario escritor Julio Verne. Pero no fue el único. William Hope Hodgson (quien posteriormente influiría en el celebérrimo Lovecraft) publicó una serie de cuentos que se conocen en conjunto como Historias del Mar de los Sargazos. También se pueden mencionar el éxito editorial del momento (aunque hoy olvidado) The Isle of Lost Ships. A Tale of the Sargasso Sea de Crittenden Marriott y La Isla de las Naves Muertas del “Julio Verne ruso” Aleksandr Beliáyev.

Representación gráfica de misterios del mar de los Sargazos con extraños monstruos.

Sin embargo, el romanticismo y la fascinación acabaron cesando: “la exploración exhaustiva de nuestro planeta y la caída en desuso de la navegación a vela, por lo menos en lo tocante a los desplazamientos entre el Viejo y el Nuevo Continente, ha hecho que el mar de los Sargazos haya perdido ese aura (…). Pero el progreso es imparable y no entiende de misterio ni de romanticismo.” (Marcos Fernández 2004).

Con todo, el carácter legendario que adquirió no implica una ignorancia extrema de los navegantes del pasado ni una comprensión completamente mágica del mundo, antes bien, dichos marineros ya contaban con sofisticadas técnicas de navegación e importantes conocimientos geográficos. En cualquier caso, de lo que no cabe duda es que ya no tiene ni la fama ni la pátina de misterio y temor de antaño.

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Bibliografía

GeoEnciclopedia. Mar de los Zargazos.

Marcos Fernández, M. A. (2014). El mar de los Sargazos en la literatura. Revista general de marina. Vol. 267, pp. 23-26.