¿Qué es la Teoría de los Cinco Movimientos?

La Teoría de los Cinco Movimientos (o Elementos) aporta una explicación sobre cómo fluye y se transforma la energía y los fenómenos en el universo.

Los cinco elementos o movimientos de la teoría describen a su vez ciclos de generación o dominación:

El ciclo de generación, o “Cheng” dice:

  • La madera nutre el fuego
  • El fuego genera cenizas, formando la tierra
  • La tierra forma la base del metal
  • El metal es capaz de contener el agua
  • El agua hidrata la madera

El ciclo de dominación, también llamado “Ko”, es:

  • La madera retiene la tierra
  • La tierra contiene agua en su interior
  • El agua apaga el fuego
  • El fuego funde el metal
  • El metal corta la madera

El origen de la teoría se le atribuye a la filosofía milenaria china, que explicó a través de ella los fenómenos naturales y los cambios que determinan las estaciones del año, el cambio de clima y la propia agricultura.

Con la profundización del desarrollo de la teoría, se le asignó a cada elemento o movimiento características específicas de los órganos vitales del cuerpo humano.

Los cinco elementos, sea cual sea su aplicación, se estimulan e inhiben unos a otros, con el fin de favorecer el equilibrio. Se genera una interrelación armónica de las cinco energías en la que, si una se resiente, lo siente el todo.

La medicina tradicional china es una de las ramas que más se ha beneficiado del conocimiento de la Teoría de los Cinco Elementos. A diferencia de occidente, preocupado por hallar la cura de la enfermedad, en oriente siempre se ha prestado más atención a la prevención de los posibles problemas. Los cinco movimientos, en su aplicación médica y curativa, se pueden resumir del siguiente modo:

MADERA

La madera está directamente relacionada con el sentimiento de cólera. La sensación de frustración y rabia aumentan la energía vital atacando directamente al hígado.

Los dolores de cabeza, las contracturas y los trastornos visuales también están relacionados con este elemento. Así como los problemas digestivos y los calambres.

Para reestructurar el equilibrio del elemento madera es necesario reducir el consumo de carne, de alcohol y de fruta. Se cree también que la realización de actividades relacionadas con la expresión artística aumenta este tipo de energía. La danza o la expresión a través de la voz pueden incrementar el reajuste.

FUEGO

El fuego representa la sobrexcitación. Puede afectar al corazón y a la estabilidad y concentración. El fuego son los altibajos emocionales.

Se puede devolver el equilibrio al elemento con una respiración controlada y consciente, la meditación o la observación del agua en la naturaleza.

Si el movimiento fuego se encuentra poco presente en la persona, puede suponer un estado depresivo, apático y de desconexión con el medio.

El movimiento del cuerpo, las relaciones personales divertidas o el gesto de cantar son actividades recomendadas para aumentar el elemento fuego.

TIERRA

La tierra está ligada a la obsesión. Si una persona dedica demasiada atención focalizada a algo, puede estar poniendo en desequilibrio su energía tierra.

La visión puede verse afectada por este desequilibrio. También pueden aparecer problemas intestinales.

Para regular la energía tierra se recomienda la incorporación de elementos que dispersen la humedad. El consumo de té verde o la reducción de dulces, junto con masticar bien e ingerir granos integrales son buena acciones para reequilibrar el movimiento.

METAL

El metal está relacionado la tristeza profunda. Y se manifiesta a través de problemas pulmonares como la tos, la aparición de flemas y las posibles deficiencias respiratorias.

El pulmón es el órgano encargado de mantener el equilibrio absoluto de la energía corporal gracias a su capacidad de purificación del aire.

Es vital para su equilibrio aprender a manejar la ansiedad, y relajarse. Ser capaz de expresar emociones ayudará a la fluidez de la energía.

AGUA

El agua se ve afectada por el miedo, y rige los riñones y la vejiga. Está presente en la médula, los globos oculares, el cerebro y el útero. Afecta directamente a huesos y dientes, y tiene relación con el cabello y el dolor de las articulaciones.

Los enemigos alimenticios del agua son los excesos de cafeína y de sal, los químicos y los estilos de vida ajetreados.

Para restaurar el equilibrio se debe dormir más, mantenerse relajado y favorecer el autoequilibrio del sistema nervioso. Evitar el frío y aumentar el consumo de algas en la dieta favorece a este elemento.

1 COMENTARIO