• Capítulo 7×02: Stormborn
  • Guión: Bryan Cogman
  • Director: Mark Mylod
  • Nota: ★★★½ (sobre 5)

Continúa la séptima temporada de Juego de Tronos con “Stormborn”, un buen capítulo de transición que logra hacer que cambie la dinámica de poder y nos recuerda uno de los ingredientes más importantes que tiene esta serie; la frustración al recordarnos que el camino de nuestros héroes nunca va a ser fácil.

Te presentamos este análisis para entender mejor cada una de las líneas narrativas que aparecieron en este episodio, y por supuesto, hablaremos de escenas y momentos específicos, así que, si no has visto el capítulo, tal vez te convenga dejar de leer ahora.

 

SPOILERS a partir de este punto del texto.

 

En Rocadragón, Daenerys refuerza su poder

Comenzamos el capítulo con un intercambio muy interesante entre Daenerys y Varys, en el cual, Daenerys cuestiona a su nuevo aliado sobre la lealtad que tuvo hacia el caído Rey Robert Baratheon. Resulta ser una escena interesante que atiende algunas inconsistencias en el comportamiento de Varys que parecían haber sido olvidadas por los autores de la serie (y sin ahondar demasiado en el tema, para simplificar una de las líneas narrativas más complejas de las novelas de George R. Martin).

Varys justifica sus acciones reafirmando algo que dijo desde la primera temporada, que su lealtad y su objetivo siempre será velar por el bien del Reino. Termina jurando lealtad absoluta a Daenerys, quien, a su vez, se compromete a ser un mejor monarca de lo que fueron los dos anteriores gobernantes. Sólo el tiempo nos dirá si las palabras de Varys eran sinceras y esta alianza seguirá siendo fructífera en un futuro.

Esta escena nos muestra que Daenerys parece haber encontrado en Tyrion y Varys un buen contrapeso para tomar decisiones inteligentes y controlar ese fuego y sed de sangre que históricamente caracterizan a las invasiones y guerras donde los Targaryen y sus dragones están involucrados.

El tema de la Larga Noche finalmente llega a los oídos de Daenerys en voz de Melissandre, quien, desterrada del norte, busca cómo continuar su camino como artífice de la voluntad del Señor de la Luz convenciendo a Daenerys que tiene un rol importante que jugar en esta guerra. Un aspecto interesante de esta escena es que hace mención a la leyenda del Príncipe Prometido (o Princesa, según las siempre precisas habilidades lingüísticas de Missandei), reafirmando que en esta temporada las viejas leyendas y mitología de Poniente parecen tener un papel importante que jugar.

La alianza entre Jon y Daenerys parece estar cada vez más cerca, y personalmente, me emociona ver un reencuentro entre Tyrion y Jon, dos consentidos del público que no comparten tiempo juntos en pantalla desde la temporada uno.

En esta misma línea narrativa, posteriormente tenemos una escena del Concejo de Guerra que se ha formado entre Elliara Sand, Ollena Tyrel, los hermanos Greyjoy y Daenerys, quien despliega su estrategia y reafirma la lealtad de todo el grupo; cerrando con una interesante plática que parece indicarnos que pronto volveremos a ver a Daenerys en su papel de conquistadora implacable y destructiva.

Vale mucho la pena destacar la maravillosa escena entre Missandei y Torgo Nudho, haciendo especial mención en las actuaciones de Nathalie Emmanuel y Jacob Anderson, quienes nos regalan una escena íntima, sentimental y muy emotiva, destacando la interpretación de Anderson, alcanzando rangos emocionales muy intensos con un personaje que tiende a lo bidimensional. Por supuesto, todo esto pone fin a la tensión romántica que ha existido entre estos personajes desde hace mucho tiempo; dejándonos a todos los televidentes con la ilusión de que se vuelvan a encontrar.

 

La política se complica en Invernalia

Jon finalmente reconoce lo valiosa que puede ser Sansa como asesora política y busca su consejo para atender el llamado de Daenerys; Davos le pone difícil la decisión al recordarle que los dragones pueden ser la clave de la victoria contra el Rey de la Noche. Nuevamente Jon tiene que poner en una balanza la estabilidad política y la amenaza de los Caminantes Blancos, un juego en el que Jon es muy nuevo y propenso a cometer errores.

Posteriormente Jon enfrenta a todo su Concejo Norteño sobre la decisión de reunirse o no con Daenerys, resultando en una situación que parece dejar a Invernalia inestable políticamente, con el Rey del Norte desobedeciendo al Concejo y abandonando sus tierras, las principales Casas inconformes, Sansa fungiendo como soberana temporal y un Meñique siempre al acecho, buscando cualquier oportunidad para inclinar la balanza a favor de sus torcidos intereses.

La escena de las criptas nos dejó suspirando por dos razones: primero, por recordar al honorable Ned Stark quien por fin descansa en paz, y segundo, por ver a Jon cometer los mismos errores que Ned, haciéndose de un poderoso enemigo al amenazar a Meñique.

Nuevas alianzas que fortalecen a Cersei

En Desembarco del Rey, Cersei hace gala de las habilidades políticas que aprendió de Tywin y usa el miedo para forjar alianzas con casas importantes de Altojardín, como los Tarlys. Incluso emulando la alianza con Roose Bolton en temporadas pasadas, premiando la traición de sus juramentos con favores políticos; mostrando que todo el honor puede quedar a un lado si se llega al precio correcto.

Más adelante, Qyburn y Cersei visitan las criptas y los cráneos de dragones, para recordar su inmenso poderío y a la vez, aprender que ni siquiera los dragones son invencibles. Poco a poco, parece que Cersei se vuelve a hacer una jugadora fuerte del Juego de Tronos.

 

Jorah y Sam progresan en la Ciudadela

En la Ciudadela volvemos a ver a Sam rompiendo los protocolos para buscar hacer lo correcto; en este caso, ayudar a Jorah a recuperarse de la Psoriagris usando métodos pocos convencionales, peligrosos y prohibidos; sólo esperemos que no corra la misma suerte que Qyburn, expulsado por no seguir las reglas. Resulta también interesante que Sam haya tomado más interés en curarlo al enterarse que es hijo de su antiguo comandante, mostrando nuevamente que Sam es uno de los personajes más honorables de la serie, a pesar de ser muy a menudo menospreciado.

También tenemos una breve discusión entre Sam y su archimaestre sobre la futilidad de la poesía en un texto de investigación, dejándonos la idea que existe un debate sobre la amalgama de la ciencia con el arte, en una especie de Renacimiento en Poniente.

 

La loba más salvaje regresa con su manada

Arya se reencuentra con su viejo amigo Pastel Caliente y gracias a él aprende que Jon y Sansa se encuentran en Invernalia, por lo que inicia su viaje de regreso a casa para (esperemos) reunirse con su familia después de tanto tiempo.

En su camino, recibe una inesperada visita de una jauría de lobos, destacando una Loba Huárgo Alfa que controla todo el grupo. Al verse a los ojos, Arya reconoce a su antigua mascota, Nymeria, consumando uno de los reencuentros más esperados de la serie. Reencuentro que se torna breve y agridulce ante la decisión de Nymeria de continuar con su nueva vida, en familia y en libertad, mientras Arya la despide con una sonrisa y las palabras “esa no eras tú”.

Ese diálogo simboliza que Arya entiende que Nymeria tiene una vida nueva y no merece regresar a Invernalia y volver tener una vida de mascota, con esto reconoce su independencia y ferocidad, remitiéndonos a la escena de la primera temporada en la que Ned le dice algo muy similar a Arya cuando hablan sobre regresar a casa para enseñarle buenos modales y casarla con algún lord; “pero esa no eres tú”, le dice el entonces Guardián del Norte para reconocerle su voluntad de hacer su propia vida y no conformarse con la vida que él le intenta imponer, contribuyendo mucho al arco de personaje de Arya. Esperamos verla en Invernalia pronto.

 

Euron cambia las reglas del juego

Para concluir el capítulo, la serie nos regala la primer gran batalla naval que vemos en pantalla (la Batalla de Aguasnegras no cuenta porque realmente no hubo pelea en altamar); con un increíble despliegue de efectos prácticos, buena dirección y peleas bien coreografiadas.

Euron irrumpe en la misión de la flota de Theon y Yara con locura, violencia, fuego, sangre; los ingredientes que hacen que este pirata con delirios de grandeza sea una fuerza antagónica muy relevante en esta temporada.

Todo esto concluye con Yara y Elliara capturadas, dos Serpientes de Arena caídas en batalla y un Theon que lastimosamente vuelve a convertirse en Hediondo ante el dolor de la derrota y termina saltando por la borda para nuevamente escapar ante una situación adversa, haciendo que más de un televidente apriete los dientes de coraje al ver que un personaje en vías de redención vuelve a cometer errores del pasado.

 

El recuento de los daños

Esta dolorosa derrota cambia radicalmente el escenario de la gran guerra entre Daenerys y Cersei. Un golpe duro que hace que la alianza Targaryen pierda la Flota de Hierro y el ejército de Dorne, mientras Cersei gana un aliado importante con Casa Tarly y la tecnología para (aparentemente) vencer a los dragones.

En tan solo dos capítulos, el balance de poder ha cambiado dramáticamente; pavimentando el camino para una alianza ya prácticamente obligatoria entre la Madre de los Dragones y el Rey del Norte, formando finalmente este Dream Team que miles de fans ansiamos desde hace mucho tiempo.

Lo bueno:

  • Emocionante batalla naval, la primera en la serie. Excelente producción.
  • La alianza de Jon y Daenerys es inminente.
  • El reencuentro de las hermanas Stark está cada vez más cerca.
  • Dramático cambio de poder en tan sólo dos episodios.
  • Euron se afirma como un villano temible y poderoso.

Lo malo:

  • Tramas que se estancan, como la de Bran y El Perro.
  • Theon vuelve a decepcionarnos a todos.
  • ¡Qué frustración al final del episodio! (pero, ¿a quién engañamos?, en parte, por eso amamos la serie).

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