Jerónimo de Ayanz y Beaumont fue un inventor navarro del siglo XVI. Su perfil fue enormemente prolífico; además de inventor, Beaumont destacó en los campos de la ingeniería, la ciencia, la administración, el arte y el ámbito militar.

Nació en 1553, y se crió en el que era un importante señorío de Navarra llamado Guenduláin, cerca de Pamplona, que poseía por aquel entonces Carlos de Ayanz, capitán de la guarnición de Pamplona, y Catalina de Beaumont.

Jerónimo de Ayanz y Beaumont. Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, Eulogia Merle.

Aunque estaba predestinado a ser militar, ya que no era hijo primogénito, el destino quiso que su suerte se manifestase. Dado que su padre había participado en la batalla de San Quintín, en conmemoración de la cual Felipe II decidió erigir el Monasterio del Escorial, Catalina se animó a pedirle al rey que aceptara a su hijo como paje.

Oh, gran Rey de Jerusalén, acepta a mi hijo como paje personal en la corte. No te defraudará

Así, en 1567 Jerónimo marchó a Madrid con un nuevo cometido. Fue gracias a esto que el pequeño Jerónimo recibió una distinguida educación y se versó en el mundo de las letras, las artes, las ciencias y las habilidades militares. Su prestigio comienza a fraguarse en el terreno para el que estaba predestinado; el militar. Las leyendas sobre sus destrezas y su fuerza hercúlea recorrieron la corte y dieron voz artistas de la talla de Lope de Vega, el cual dedicó, entre otras, parte de su obra Lo que pasa en una tarde a exaltar su fuerza:

MARCELO
Esta es fuerza, señor, de la prudencia.
La fuerza corporal al cuerpo alcanza,
Como la que se vio por excelencia
En el gran don Jerónimo de Ayanza.

GERARDO
Allá en mi mocedad, con eminencia
La tuve yo. Del tiempo la mudanza
Todo lo trueca.

DON FÉLIX
Alcides nuevo llama
Al fuerte don Jerónimo la fama.

GERARDO
Hacia lechuguillas de un trincheo,
Y con un dedo de las manos duras
Le pasaba. Con brazo giganteo
Rompía cuatro fuertes herraduras.

 

En 1587 fue nombrado regidor perpetuo del municipio de Murcia. Se casó en 1584 con Doña Blanca de Pagán Fajardo, hija de una importante familia murciana y, tras la prematura muerte de ésta, con su hermana Luisa, lo que seguía afianzando su posición política.

Sus proezas destacan en lugares como Flandes, Portugal o la isla Terceira y, tras evitar un atentado contra Felipe II, fue premiado con el ingreso en la Orden de Calatrava. En 1582 recibe la encomienda de Ballesteros de Calatrava y en 1595 administraba ya tres encomiendas de la Orden. Posteriormente, incluso, fue nombrado gobernador de Martos.

En 1599 se traslada a Madrid, tras la muerte de Felipe II y en 1601 a Valladolid, dado que la corte se trasladó y fue aquí donde concibió y relató muchas de sus invenciones.

Jerónimo, inventor y artista

A pesar de una vida inicialmente dedicada a la empresa militar, Jerónimo tuvo tiempo de emplearse a otros menesteres más intelectuales. Como inventor, fue enormemente adelantado a su tiempo, como veremos a continuación, pero también destacó en el terreno artístico. Componía canciones, tañía la vihuela y se recreaba en el arte de la pintura. Aunque no se conserva cuadro suyo, tenemos los dibujos de sus invenciones que muestran su conocimiento en la materia. Y es más, adelantándose un siglo a su tiempo, propuso crear en Valladolid un museo que pudiera servir a los artistas para copiar y aprender de los maestros clásicos, pero al que también pudiera acceder el pueblo; una idea muy novedosa a la cual no se llegaría en la península hasta el Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Y es especialmente en el terreno de la invención en el que su aventajada mentalidad se hizo notable. Sus inventos son los primeros patentados y se encuentran actualmente recogidos en el archivo de Simancas, los cuales han ido conociendo la luz gracias a la labor de Nicolás García Tapia. En el citado archivo encontramos hasta 48 patentes diferentes de inventos que muestran su visión pionera del mundo y que le hicieron conseguir la aprobación de Felipe III, que los describe como “útiles y necesarios a nuestro servicio y al bien público” y le otorga la patente de los mismos, por la cual nadie podría usarlos sin la correspondiente licencia bajo amenaza de multa.

Sus inventos

En primer lugar, Jerónimo de Ayanz fue nombrado en 1597 administrador de minas. Visitó por ello 550 minas y esto le hizo ver como necesaria la introducción de una serie de propuestas de mejoras. Entre ellas se encuentran algunos de los inventos más innovadores de la época. Sería imposible hablar aquí de todas sus proezas inventivas, pero podemos comentar algunas de las más innovadoras:

  • Traje de buzo

En agosto de 1602 Jerónimo de Ayanz le mostraba al rey su nuevo invento. Un hombre vestido con un innovador traje se disponía a sumergirse en las aguas del Pisuerga. El traje era de cuero y se complementaba con una campana de madera, unas chapas de cobre y un cristal que le permitía ver el exterior. Así, mediante tubos y fuelles que el propio buceador accionaba, se conseguía acumular aire en una vejiga y accionar la entrada y la salida del mismo. De esta manera el buceador podía permanecer debajo del agua durante mucho tiempo. Jerónimo había diseñado un traje de buzo que funcionaba mediante el diseño de lo que posteriormente llamaríamos la botella de aire comprimido, inventada 250 años después por James Elliot y McAvity Alexander, y lo hizo con el objetivo de permitir a los recolectores de perlas que trabajaban en América permanecer más tiempo bajo el agua.Jerónimo de Ayanz

  • Aire acondicionado

No menos interesante es el sistema de ventilación ideado por nuestro inventor. Debido a la problemática que sufrían los mineros por las altas temperaturas en las que tenían que trabajar en las minas, Jerónimo idea un sistema de eyección de vapor que convertía el aire en aire notablemente enfriado mediante una red de tubos. De esta manera hacía mucho más habitable el ambiente de trabajo de los mineros.

  • Submarino

También dibujo las partes y las instrucciones para construir un barco capaz de sumergirse que debía tripularse por dos personas. En él, el aire se renovaría a través de unas válvulas que expulsarían el aire exhalado permitiendo, así, aspirar aire limpio.

Jerónimo de Ayanz
Prototipo del submarino de Ayanz.
  • Máquina de vapor

Dado que uno de los problemas más importantes del trabajo minero era la inundación de las minas, Jerónimo de Ayanz crea un sistema que permitía elevar el agua para sacarla al exterior. Mediante el empleo del vapor de agua como herramienta principal, se crea un método de extracción de agua que aprovechaba la energía del mismo. Una caldera calentaba el agua que se quería eliminar; ésta se convertía en vapor y se elevaba por presión hacia un depósito de descarga.

Máquina de vapor de Ayanz.

Jerónimo se había adelantado ideando un sistema que revolucionaría el mundo un siglo más tarde con el invento de Thomas Savery en 1698, considerada como la primera máquina de vapor del mundo, sólo que la de Savery introducía el agua por vacío en lugar de por el efecto de la gravedad. Como comentaba Nicolás García Tapia en una conferencia de Universidad de Navarra, hay indicios de que Savery pudiera conocer el invento de Ayanz. Los emprendedores británicos mejorarían el sistema del español en los años siguientes, y esto culminaría con el invento de la locomotora en el siglo XIX.

Jerónimo de Ayanz, en ocasiones denominado como el Da Vinci español, fue uno de los personajes más interesantes de la península y, aunque ha estado durante mucho tiempo entre las sombras, a día de hoy debe ser conocido y recordado por todo aquello que una mente tan avanzada como la suya aportó a la ciencia.

Referencias:

  • www.um.es/documents/1073494/11136170/Centum-5.pdf/445b6205-cf25-4885-b80a-cd4bcc8e8576
  • www.arte-historia-curiosidades.blogspot.com/2013/04/palacio-de-guendulain-cendea-cizur-bic.html
  • www.caninomag.es/historia-magica-de-espana-jeronimo-de-ayanz-y-beaumont-un-navarro-enterrado-en-murcia/
  • www.yorokobu.es/jeronimo-de-ayanz/
  • www.abc.es/cultura/libros/abci-jeronimo-ayanz-inventor-maquina-vapor-201809160249_noticia.html