Lewis Carroll (1832-1898) en su obra Alicia a través del espejo (1871) introdujo este absurdo poema, titulado Jabberwocky, en el que incluyó fusiones de palabras y palabras inventadas. Son muchos los autores los que se han aventurado a traducir sus estrofas.

Jabberwock es una especie de dragón. El dibujante Inglés, Sir John Tenniel (1820-1914), dibujante de cabecera de los libros de Carroll lo representó en una de las ilustraciones del libro. El poema con el tiempo se ha convertido en un poema de culto y muchos autores han intentado traducir el poema con más o menos éxito. El gran desafío, es que en inglés los versos riman perfectamente, pero al traducirlo muchas de las versiones pierden la rima. Este poema llegó incluso a inspirar la película homónima de Terry Gilliam, más de 100 años después. En la película de Alicia en el país de las maravillas de Tim Burton también aparece la criatura.

Jabberwocky

El término “Jabberwock” ha sido traducido de muchas maneras, dando rienda suelta a la imaginación de sus traductores: “El Jitanjáforo”, “Chacaloco”, “El Dragobán”, “Galimatazo”, “Jerigóndor”, “El Fablistanón” y “Yaberguoko” son algunas de las fantasiosas traducciones de esta bestia.

Esta es la versión original del poema:

‘Twas brillig, and the slithy toves
Did gyre and gimble in the wabe;
All mimsy were the borogoves,
And the mome raths outgrabe.

‘Beware the Jabberwock, my son!
The jaws that bite, the claws that catch!
Beware the Jubjub bird, and shun
The frumious Bandersnatch!’

He took his vorpal sword in hand:
Long time the manxome foe he sought–
So rested he by the Tumtum tree,
And stood awhile in thought.

And as in uffish thought he stood,
The Jabberwock, with eyes of flame,
Came whiffling through the tulgey wood,
And burbled as it came!

One, two! One, two! And through and through
The vorpal blade went snicker-snack!
He left it dead, and with its head
He went galumphing back.

‘And hast thou slain the Jabberwock?
Come to my arms, my beamish boy!
O frabjous day! Callooh! Callay!’
He chortled in his joy.

‘Twas brillig, and the slithy toves
Did gyre and gimble in the wabe;
All mimsy were the borogoves,
And the mome raths outgrabe.

A continuación la traducción de Jaime de Ojeda, incluida en A través del espejo y lo que Alicia encontró al otro lado, Alianza Editorial, Madrid, 1973:

Brillaba, brumeando negro, el sol;
agiliscosos giroscaban los limazones
banerrando por las váparas lejanas;
mimosos se fruncían los borogobios
mientras el momio rantas murgiflaba.

¡Cuidate del Galimatazo, hijo mío!
¡Guárdate de los dientes que trituran
Y de las zarpas que desgarran!
¡Cuidate del pájaro Jubo-Jubo y
que no te agarre el frumioso Zamarrajo!

Valiente empuñó el gladio vorpal;
a la hueste manzona acometió sin descanso;
luego, reposóse bajo el árbol del Tántamo
y quedóse sesudo contemplando…

Y así, mientras cavilaba firsuto.
¡¡Hete al Galimatazo, fuego en los ojos,
que surge hedoroso del bosque turgal
y se acerca raudo y borguejeando!!

¡Zis, zas y zas! Una y otra vez
zarandeó tijereteando el gladio vorpal!
Bien muerto dejó al monstruo, y con su testa
¡volvióse triunfante galompando!

¡¿Y haslo muerto?! ¡¿Al Galimatazo?!
¡Ven a mis brazos, mancebo sonrisor!
¡Qué fragarante día! ¡Jujurujúu! ¡Jay, jay!
Carcajeó, anegado de alegría.

Pero brumeaba ya negro el sol;
agiliscosos giroscaban los limazones
banerrando por las váparas lejanas;
mimosos se fruncian los borogobios
mientras el momio rantas necrofaba…