Hoy, 22 de febrero del año 2018, ha muerto en Madrid Antonio Fraguas de Pablo, más conocido como Forges. El que fuera uno de los humoristas gráficos más destacados de España ha fallecido esta madrugada a la edad de 76 años debido al cáncer páncreas que padecía.

Sus ilustraciones y viñetas consiguieron retratar y captar la esencia de la realidad social de su país, lo cual consiguió a través de la ironía y el afecto de sus memorables dibujos. Este formidable dibujante marcó una época en España. Muchas de sus creaciones han trascendido su formato de expresión y se han implantado en las relaciones y cotidianidad de la sociedad misma. De esta manera, muchos de los personajes se han convertido en figuras indelebles y otras tantas de sus expresiones empleadas se han asentado en el vocabulario colectivo. Tanto la crítica social como el costumbrismo son constantes presentes en toda la obra de Forges.

Forges es el hijo de un padre gallego y de una madre catalana, nacido en Madrid el 17 de enero de 1942. Siendo un adolescente, con nada más que catorce años, empezó a trabajar en Televisión Española, ocupación que acabará abandonando en 1973 para cultivar el humor gráfico de forma profesional. El diario Pueblo fue el periódico vespertino que publicó su primer dibujo en el año 1964. Con posterioridad colaboró sucesivamente con Informaciones y en 1970 con Diez Minutos. Después trabaja en las hoy ya míticas revistas humorísticas Por Favor, El Jueves y Hermano Lobo, además de en diversas publicaciones de prensa semanal. Subsiguientemente dibuja para Diario 16 y El Mundo, hasta que en el año 1995 se dedica a publicar en el diario El País, periódico en el que continuó hasta la fecha de su triste deceso.

El dibujante también se ha dedicado a la colaboración radiofónica en Protagonistas de Luis del Olmo, La ventana de Javier Sardá y recientemente en No es un día cualquiera de Pepa Fernández. Su polifacetismo dentro de los medios audiovisuales también se ha mostrado en dos películas dirigidas por él: País S. A. y El bengador gusticiero y su pastelera madre. Además, ocupó el cargo de director en otras cuatro series humorísticas como Deformesemanal. Asimismo, Forges ha publicado libros como su obra El libro de Forges de 1972 o su novela Doce de Babilonia de 1992. Además, destacan sus álbumes de la historia de España en cómic.

En 2012 recibió el cargo de director técnico del Instituto Quevedo del Humor y ha sido galardonado con el Premio a la Libertad de Expresión de la Unión de Periodistas de España y con la Creu de Sant Jordi. También ha recibido el Premio Latinoamericano de Humor Gráfico Quevedos, la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes concedidas por el Consejo de Ministros y el Premio Nacional de Periodismo Pedro Antonio de Alarcón. La Universidad Miguel Hernández de Elche lo nombró Doctor Honoris Causa.

La trayectoria de Forges ha sido ampliamente reconocida y forma parte consustancial de la idiosincrasia española. Los rasgos de sus viñetas destacan por su toque personal, por ejemplo, en las prominentes narices de sus personajes o en las gruesas líneas negras de los bocadillos. A su vez, el lenguaje coloquial y las escenas populares eran lo más habitual en sus creaciones. Forges reflejó los usos y costumbres de la sociedad española con la particular iconografía que engendró su creatividad, así como proyectó ácidas críticas sociales con la representación de situaciones cómicas y el uso de modismos e idiotismos.

Hacemos una selección de viñetas del genial humorista gráfico:

Fuentes:

Biografía. forges.com

Marín, B. “Muere Forges, genial dibujante de medio siglo de historia de España”. El País. 22/02/2018.