Tenemos pocos datos sobre la imponente figura de Jesús de Nazaret, un hombre extraordinario, que vivió una época convulsa y fue castigado por defender sus ideas. Pero dejando aparte la fe, ¿qué datos tenemos que se puedan considerar históricos?

¿Existió realmente Jesús?

Me gustaría comenzar con una frase de un experto en la figura de Jesús, el Catedrático de Filología Neo testamentaria de la Universidad Complutense, Antonio Piñero (Piñero, 2012, p.33):

“… es más racional históricamente explicar la existencia del cristianismo, admitiendo que hubo de existir el personaje …. Sostener que Jesús fue un puro mito literario a la que vez que ese mito fue el impulso de un movimiento de tal envergadura como el cristianismo es un rompecabezas para un historiador de la Antigüedad.”

Actualmente entre los eruditos, no existe casi nadie que niegue la existencia del Jesús Histórico.

Además de los evangelios, tenemos fuentes antiguas para conocer la existencia de Jesús, aunque son ciertamente discutidas, las más importantes son:

  • Tácito, Anales 15:44:3 (aproximadamente 115 d.C.), “…. Cristo, de quien tal nombre trae su origen, había sufrido la pena de muerte durante el reinado de Tiberio, por sentencia del procurador Poncio Pilato”.
  • Flavio Josefo, Antigüedades de los judíos 20:20, (aproximadamente 93 d.C.) menciona el asesinato de Santiago, “hermano de Jesús llamado Cristo”.
  • Flavio Josefo, Antigüedades de los judíos 18:63, Conocido como el Testimonium Flavianun “…. Por este tiempo vivió Jesús, un hombre sabio, realizó hechos sorprendentes, atrajo a su causa a muchos judíos y griegos. Pilato después de haber oído la acusación de los hombres de más elevada posición entre nosotros, lo condenó a ser crucificado. La secta de los cristianos, así llamados después de él, no ha desaparecido hasta hoy”.
  • Plinio el Joven, escribió una carta al emperador Trajano, (aproximadamente 112 d.C.) “… veneraron tu imagen y las efigies de los dioses, y maldijeron a Cristo … acostumbraban reunirse al amanecer y cantan un himno a Cristo, casi como a un Dios.”
Christus Pantocrator, Catedral de Cefalù, c. 1130.

¿Cuándo nació Jesús?

En cuanto al 25 de diciembre, parece poco probable, por varias cuestiones, la primera es que en el Evangelio de Lucas 2, 8 se indica que cuando nació Jesús los pastores guardaban sus rebaños al raso, parece inviable que esto sucediera en un mes tan poco propicio para estos menesteres.

Esta fecha corresponde a la fiesta romana del Sol Invicto, hasta que en el año 354 la Iglesia instaure el 25 de diciembre como nacimiento de Jesús, estableciendo así la fecha artificialmente para lograr cierto sincretismo, entre los paganos recién convertidos y el nuevo culto.

Si consideramos los Evangelios de Mateo, y Lucas, Jesús nació en los días de Herodes el Grande, pero Lucas además nos especifica que el emperador Augusto ordenó un censo, siendo gobernador de Siria Quirino, según Flavio Josefo, Quirino llegó en el año 6-7 de nuestra era. Herodes murió en el año 27 del principado de César Augusto, por lo tanto, el 4 a. C. si además se añaden los dos años que Jesús vivió en Belén antes de la matanza de los inocentes, podríamos concluir que Jesús nació en el año 5 o 6 antes de nuestra era. El cálculo erróneo se lo debemos a Dionisio el Exiguo, un monje tracio, quien por orden del papa Juan I a finales del siglo IV, intentaba determinar con exactitud la fecha de la Pascua.

Fotograma película el “Evangelio según San Mateo” de Pasolini

La última cena

El único de los evangelistas que dice claramente que la última cena fue una cena pascual es Lucas 22,  14-16, “… Cuánto he deseado comer con vosotros esta Pascua … no la volveré a comer hasta que tenga su cumplimiento en el Reino de Dios”.

Es altamente probable que nos encontremos ante una cena solemne y de despedida de Jesús, debido al enfrentamiento con las autoridades, Jesús querría despedirse de sus discípulos ante un hipotético arresto y, por lo tanto, no volvería a comer con ellos hasta le venida del Reino de Dios, que era inminente, pensamiento por otra parte que se encuadra dentro del judaísmo del siglo I.

Tampoco Pablo de Tarso en su Primera carta a los Corintios 11:23, dice que fuera una cena pascual. Pero para más complicación nos encontramos con el Evangelio de Juan 13:1-5, que hace alusión y niega explícitamente que fuera una cena pascual, “… antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre … Durante la cena se levanta de la mesa…”. Vemos que por lo tanto la cena fue antes de la fiesta de la Pascua. Pero esto parece que lo haría adrede, adelantar ciertos ritos de la Pascua Judía para luego ser él mismo “la victima pascual”, “el cordero llevado al matadero”.

¿Cuándo murió Jesús?

Podemos realizar una hipótesis a este respecto, en este punto seguiremos las tesis del Catedrático Antonio Piñero (Piñero, 2012, p.313):

“… pudo morir el 7 de abril del año 30, o el 3 de abril del año 33, siguiendo los estudios de diversos eruditos y los cálculos astronómicos… En esos momentos Jesús tendría entre 36 y 39 años”

La incredulidad de Santo Tomás es un cuadro pintado por Caravaggio en 1602

Conclusiones

Finalmente podríamos aducir que el cristianismo cuajará por diversos motivos, gracias a Pablo de Tarso y su labor al llevar el Evangelio a los gentiles (los no judíos), presentándolo como un salvador universal. Otro factor a tener en cuenta es el apoyo económico comunitario y de protección hacia huérfanos y viudas por parte de los cristianos. La sencillez de los Evangelios, que podían ser comprendidas por amplios sectores de la sociedad de la época. La comunión entre personas de diferentes clases sociales, que compartían sus bienes y su vida, incluso a través del martirio, fue un testimonio que impactó en aquella época y produjo la rápida expansión de una religión que planteaba la unidad frente a la descomposición palpable de todo un Imperio.

No deja de ser curioso cómo un carpintero de Galilea puedo cambiar el mundo en tan solo tres años y sin salir de su región. Cómo pudo cambiar la vida de aquellos hombres, unos simples pescadores que podrían haber pasado desapercibidos en la historia y llegaron a apoderarse de la misma Roma y de todo el Imperio. Y lo más curioso es que la figura de Jesús, todavía hoy, después de dos mil años, sigue siendo una de las más influyentes tanto en la historia, como en la vida de muchas personas.

Bibliografía

-Marguerat Daniel: El Jesús Histórico y el Cristo de la fe, ¿una dicotomía pertinente?, Revista Catalana de Teología, nº 36 pp. 35-53, 2011.

-Codina, Jon: Yeshúa Bar Yosef, Jesús de Nazaret visto a través de la historia, Barcelona, Rafael Guinart Baños, 2016.

-Pagola, José Antonio: Jesús, Aproximación histórica, Madrid, PPC Editorial, 2007.

-Piñero, Antonio: Aproximación al Jesús histórico, Madrid, Editorial Trotta, 2018.

-Piñero, Antonio: Guía para entender a Pablo de Tarso, Madrid, Editorial Trotta, 2015.

-Piñero, Antonio: Ciudadano Jesús, Madrid, Atanor Ediciones, 2012.

-Theissen, Gerd: El Jesús Histórico, Salamanca, Ediciones Sígueme, 1999.