Hoy, 14 de marzo del año 2018, ha muerto el célebre físico y divulgador científico británico Stephen Hawking a la edad de 76 años. El científico falleció esta madrugada en su residencia de Cambridge según el comunicado realizado por su familia.

Stephen Hawking nació el 8 de enero de 1942 en Oxford (Reino Unido) y su inteligencia despuntó desde los primeros años. A partir de 1979 ocupó en la universidad de Cambridge la Cátedra Lucasiana de matemáticas. Labró una brillante carrera académica que ha sido reconocida en numerosas ocasiones con condecoraciones como, entre otras muchas, la Excelentísima Orden del Imperio Británico con la categoría de Comendador de la Orden del Imperio Británico, el Premio Príncipe de Asturias, la Medalla Presidencial de la Libertad de Estados Unidos, la Medalla Copley, el Premio Adams, la Medalla Eddigton, la Medalla Hughes, la Medalla Albert Einstein, además de una docena de doctorados honoris causa. También fue miembro de la Royal Society of London for Improving Natural Knowledge, de la Academia Pontificia de las Ciencias de la Ciudad del Vaticano y de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

Hawking padecía la enfermedad degenerativa neuromuscular ELA (esclerosis lateral amiotrófica). Dicha enfermedad se produce cuando el funcionamiento de las motoneuronas se va reduciendo progresivamente hasta su muerte, lo cual provoca una parálisis muscular que se va acentuando hasta el fallecimiento del doliente. En las últimas fases de la afección crónica, los enfermos padecen una parálisis total y, debido al daño en el control inhibitorio, sufren también una excitación de los reflejos tendinosos.

La enfermedad, diagnosticada a los 22 años, dejó a Stephen Hawking en una silla de ruedas, incapaz de andar por sí mismo ni de hablar sin un sintetizador de voz. Tal afección condicionó su vida entera. Sin embargo, la reducción de su movimiento corporal no hizo que su eximio intelecto menguara.

El finado dejó su huella en la historia de la humanidad con sus aportaciones a la ciencia y la popularización de la misma. Sus trabajos sobre los agujeros negros y la relatividad son tan renombrados como sus textos divulgativos. Entre estos últimos, es especialmente conocido su libro publicado en 1988 Breve historia del tiempo: del Big Bang a los agujeros negros, en el que explica con sencillez y con carácter general materias de cosmología física. Entre su gran cantidad de obras de divulgación, también destacan La naturaleza del espacio y el tiempo y El universo en una cáscara de nuez.

Los teoremas que aportó junto con Roger Penrose sobre las singularidades espaciotemporales en el marco de la relatividad general, así como la postulación teórica de que los agujeros negros emitían radiación en 1976, le granjearon el prestigio que merecía. El tipo de radiación en el que consiste la radiación de Hawking es una producida en el horizonte de eventos de un agujero negro. El descubrimiento teórico de esta radiación en esta hipersuperficie frontera del espacio-tiempo impactó en la comunidad científica e impulsó su búsqueda. Dicha emisión de radiación de los agujeros negros es plausible debido a la inclusión de efectos cuánticos en el horizonte de eventos.

Sus hijos dijeron de él que “era un gran científico y un hombre extraordinario cuyo trabajo y legado sobrevivirá por muchos años. Su coraje y persistencia, con su brillo y humor, inspiraron a personas por todo el mundo. En una ocasión dijo: ‘El universo no sería gran cosa si no fuera hogar de la gente a la que amas’. Le echaremos de menos para siempre”[1].

 

 

Fuentes

Ferguson, K (1992). Stephen Hawking: su vida y su obra: hacía una teoría de todo. Ed. Crítica. 2012.

Guimón, P. “Muere el físico Stephen Hawking a los 76 años”. El País. 14/03/2018.

 

[1] El País. 14/03/2018.

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