¿Te gustan los relatos de miedo?¿Viajar a lugares misteriosos y con historias escalofriantes? Entonces no lo dudes, Escocia es uno de los lugares donde encontrarás estas emociones, en concreto en su capital, Edimburgo, donde existen multitud de leyendas y misterios. Muchos no dudan de que es la ciudad más encantada de Europa.

royal mile
La Royal Mile atraviesa la ciudad de Edimburgo de punta a punta. Se llama así porque la calle mide una milla inglesa que equivale a 1.609 metros

Escocia es uno de los reinos que forman el Reino Unido. Colonizadores irlandeses llegaron a sus costas y se asentaron en el norte de Gran Bretaña, de ahí su nombre “Scotia”, proveniente de los “Scoti” (irlandeses). La región también ha sido conocida por otros nombres como “Caledonia” durante el medievo o “Alba” en gaélico, la lengua autóctona. En estas tierras se desarrollaron batallas entre bárbaros, bárbaros y romanos y las famosas guerras de independencia contra Inglaterra, donde destacó el famoso William Wallace

Las tierras escocesas siguen manteniendo ese espíritu salvaje propio de los celtas. Las Highlands son todo un espectáculo de la naturaleza.

La historia de Escocia es apasionante, pero en este post nos vamos a centrar en Edimburgo, en concreto en el lugar más misterioso de Europa. Ya la capital escocesa es misteriosa de por sí, de ella han surgido numerosos escritores conocidos como por ejemplo Conan Doyle, escritor de las novelas de Sherlock Holmes, Robert Louis Stevenson, autor de La Isla del Tesoro o de El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde y también la famosa JK Rowling, quien escribió sus novelas del joven mago, Harry Potter, en esta ciudad. Y es que los cementerios escoceses, las historias que entrañan los closes (estrechas y angostas calles) de la ciudad y su clima gris y sombrío, han servido de inspiración para las historias más misteriosas, mágicas y escalofriantes de todos los tiempos.

Una de esas historias se encuentra en uno de los cementerios de la ciudad de Edimburgo, lugares a los que acostumbran ir los lugareños a pasear y pasar el día las pocas veces que luce el sol. En el centro de la ciudad podemos encontrar el camposanto de Greyfriars, donde los espíritus vagan a sus anchas. El más famoso es el espíritu de un malvado abogado llamado Mackenzie, quien tuvo mucho que ver en la historia de los covenanters.

Mackenzie
George Mackenzie abogado y escritor, miembro del Parlamento Escocés, fue nombrado Abogado Real en 1677

Los covenants o covenanters fueron todos aquellos que firmaron una alianza, (covenant en escocés) en contra del catolicismo hacia 1558. Provenían de iglesias reformadas, sobre todo presbiterianos escoceses fundados por John Knox. A lo largo del tiempo este pacto se fue renovando en varias ocasiones, una de ellas, en 1643, hizo que el rey Carlos I de Inglaterra perdiera, literalmente, la cabeza. Después del periodo republicano de la Commonwelth y el gobierno de Oliver Cromwell, la monarquía fue restaurada. Sin embargo, el nuevo rey no contaba con tanto poder como los anteriores puesto que se debía al Parlamento. Éste, de mayoría anglicana, decidió que la única confesión posible era la de la Iglesia de Inglaterra, por lo que los covenants comenzaron a ser perseguidos.

George Mackenzie era Abogado Real en Escocia durante este tiempo y como tal se encargó de perseguir a los rebeldes religiosos. Después de una de las múltiples batallas contra ellos, mandó encerrar a 1200 covenanters en una prisión situada justo al lado del antiguo cementerio de Greyfriars, allí algunos fueron ejecutados y otros torturados hasta la muerte. Cuando el viejo abogado, conocido ya como Bloody Mackenzie (el sanguinario Mackenzie) murió, fue enterrado en una tumba justo al lado de la prisión donde encerró a aquellos pobres infelices.

El mausoleo de Mackenzie (el templete de la derecha) y justro detrás la prisión de los covenants. Los lugares más encantados de Europa.

Como podéis imaginar, después de las acciones que permitió, Mackenzie no se merecía descansar plácidamente en el más allá. Siglos después, un vagabundo se refugió en el mausoleo del difunto abogado. El suelo, ya deteriorado por el paso del tiempo cedió y el hombre cayó en una fosa común allí situada. Parece que sin quererlo, aquel vagabundo despertó al espíritu del infame Mackenzie y desde aquel día de 1998 se suceden extraños fenómenos en el cementerio y en la zona de la antigua prisión. Desmayos, confusiones, cortes, dolores, sonidos extraños, golpes… más de quinientas personas declararon haber sufrido estos hechos de forma inexplicable.

El ayuntamiento de la ciudad cerró la prisión de los covenanters por precaución, aunque estos hechos no son nada extraños en Edimburgo. De hecho, la Universidad de la capital es la única en el mundo que posee una cátedra de parapsicología (estudio de eventos de difícil explicación) y una unidad de búsqueda de esta serie de fenómenos, el Koestler Parapsycology Unit. El mausoleo de Mackenzie se puede visitar sin problemas (excepto el interior) tanto por el día y, puesto que los cementerios en Escocia no cierran debido a la costumbre celta de dejar salir a pasear a los espíritus, también por la noche. Aunque esto último no lo recomendamos, pues quien sabe…

 

Referencias:

Información sobre la ciudad de Edimburgo: https://www.edimburgo.es/

Oficina nacional de turismo de Escocia: https://www.visitscotland.com/es-es/

Información sobre Escocia en español: https://lovelyscotland.com/