El papel de la luz en nuestras vidas es muy importante. No solo regula los ritmos circadianos, sino que también afecta nuestro estado de ánimo e incluso de salud. Una de las enfermedades en las que la luz tiene un papel importante es la depresión, un trastorno mental que afecta a millones de personas en el mundo.

El impacto de la luz ambiental sobre el estado emocional de una persona es importante. En concreto, la deficiencia de luz o una iluminación inadecuada puede causar enfermedades mentales o empeorarlas. Por ejemplo, la depresión de algunos pacientes con trastorno afectivo estacional varía en función de las estaciones del año debido a los cambios de luz. Es por eso que existen las fototerapias o terapias de luz.

depresión
El invierno se caracteriza por días cortos. Las pocas horas de luz pueden tener efectos negativos en nuestro estado de ánimo porque algunos de los mecanismos que los regulan dependen directamente de la luz.

Melanopsina

Las opsinas son unas proteínas sensibles a la luz que se encuentran en las células fotorreceptoras de la retina. Hay cinco tipos de opsinas y todas están relacionadas con la visión, lo que es poco sorprendente puesto que se encuentran en los ojos. Sin embargo, solo uno de los tipos está relacionado con los ritmos circadianos.

Las melanopsinas, uno de esos tipos de opsinas, tienen un papel en el ritmo circadiano (oscilaciones de los procesos biológicos en función del momento del día) y en el reflejo fotomotor (la contracción de la pupila dependiendo de la luz). Es decir, son unas proteínas bastante importantes para el funcionamiento fisiológico del cuerpo. Pero, por si no fuera poco, esta proteína afecta en los núcleos de rafe, que son unos clusters o grupos de neuronas que regulan el ánimo y las funciones cognitivas.

Es decir, la melanopsina es una proteína que participa en la contracción y dilatación de la pupila y en la regulación del ritmo circadino y del estado de ánimo. ¡Importantísima!

Luz azul

Cualquier tipo de luz no vale. El espectro electromagnético es amplio y la luz visible está formada por diferentes longitudes de onda: largas y cortas.

La luz azul, de unos 460 nm de longitud de onda, da mejores resultados en los tratamientos antidepresivos que la luz roja. Por lo tanto, las terapias con luz azul son prometedoras para tratar algunos tipos de depresión. No obstante, todavía hay un largo camino por recorrer hasta encontrar la cura definitiva al trastorno afectivo estacional o tratamientos más efectivos para la depresión.

Referencias
  • Huang, L., Xi, Y., Peng, Y., Yang, Y., Huang, X., Fu, Y., … & Zhao, H. (2019). A Visual Circuit Related to Habenula Underlies the Antidepressive Effects of Light Therapy. Neuron.
  • Meng Q, Lian Y, Jiang J, et al. Blue light filtered white light induces depression-like responses and temporary spatial learning deficits in rats. Photochemical & Photobiological Sciences. 2018;17(4):386-394.